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martes, diciembre 08, 2015

La FIL como punto de encuentro. La FIL como espacio recreativo. La FIL como punto de fuga a otro libro, a otra persona, a otro empleo. La FIL como un año que termina y que inicia. La FIL como conmemoración. La FIL como recordatorio de que pasa el tiempo. La FIL como comparación de la pasada y antepasada FIL. La FIL como materialización de las letras. La FIL como escaparate de un país, de una ciudad, de una persona. La FIL como soundtrack. La FIL como medida internacional. La FIL como nombre, dibujo, letrero y stand. La FIL como deseo, fiesta, perdición.
La FIL como punto de desencuentro. La FIL como lobby, habitación, ring. La FIL como circuito cerrado. La FIL como símbolo, concepto y estupidez. La FIL como todo lo sólido se desvanece en el aire. La FIL como sombra, distracción, hoyo negro. La FIL como white noise. La FIL como Guadalajara. La FIL y el pasillo J. La FIL como coctel y mariachi.
La FIL alfombrada. La FIL y el aire acondicionado. La FIL invitado de honor Reino Unido. La FIL una caseta de teléfono roja. La FIL y el Hilton. La FIL y el restaurante de mariscos. La FIL y el amor. La FIL y la cocaína. La FIL y la infidelidad. La FIL y el dos por uno en cerveza de barril.  La FIL y la gente. La FIL y el gafete de profesional. La FIL con Manuel Bueno. La FIL y el hotel Isabel y la alberca. La FIL y el pretexto de los libros.
La FIL todavía.

domingo, diciembre 06, 2009

fiL


Ayer se me olvidó escribir que conocí un proyecto súper interesante que llevan a cabo los del ILUSTRADERO, que se llama El morbito, ojalá lo puedan seguir: el único periódico para niños y para los que nos encanta este tipo de literatura.
Y por acá la nota que sacaron de la rueda de prensa sobre el premio de Nostra Ediciones. En el que según dije que soy una historiadora en crecimiento, no sé si fueron esas mis palabras, pero sin duda lo soy... y que se publique por qué no.
También está el sitio de Miss Tutsi Pop que tiene muy buen gusto para el diseño. En mis compras de pánico compré una auténtica bolsita pop con lunares blancos y de un amarillo brillante hermoso, bello como todos estos días.

sábado, diciembre 05, 2009

FIL


De pensar que me dirían: “Láááááástima Margarito”, pasé a obtener la Mención Honorífica (ya son dos que me gano en el año, una en el examen de licenciatura y otra con el Premio de Nostra Ediciones) y la publicación del cuento “Checo”.

Es así: Escribí un cuento. Lo metí a un concurso. Y taaaarán…

Se estará imprimiendo en China por el mes de abril y vendrá en un contenedor vía barco para ser presentado en la próxima FIL, en la que soy invitada para la presentación. Me emociona mucho, pero me ganan las ansias de ya ver el cuento publicado. Ya sé que será el cuento de “Checo”, pero supongo que es un poco como cuando se tiene un hijo, se sabe que se parece a uno pero siempre hay esa duda de cómo quedará al final de todo el proceso. La verdad es que la editora de Nostra tiene unos libros muy bellos, así que confío plenamente en que será un cuento muy pero muy lindo. Cuando tenga adelantos los pondré por aquí.

Pasando a otras cosas conocí a un grupo genial de ilustradores y artistas plásticos que hacen muchas cosas, desde niños-frijoles hasta bolsas y mosaicos, les paso la página: “El ilustradero”.

Oh fui tan feliz en la FIL. De verdad que lo fui.

Varios descubrimientos de mundos desconocidos, como el ilustradero, y sobre todo, Javier Sáez Castán, que se portó como un ángel conmigo. Javier es amor. La verdad es que le agradecí mucho la hospitalidad que me dio y el presentarme a muchas personas, entre ellas los ilustradores. Conocí también a una editora guatemalteca que me pasó una novela magnífica: “No te apresures en llegar a la Torre de Londres porque la Torre de Londres no es el Big Ben” de Eugenia Gallardo. Gran novela. Les paso una parte subrayada:

“Como nos pasó cuando nuestra madre, que ni siquiera era madrastra ni nada, le aconsejó a nuestro padre, que ni siquiera era padrastro ni nada, que nos llevara al bosque y que no nos regresara del bosque. En esos tiempos todavía habían bosques cerca de las casas pero afortunadamente los han ido destruyendo para que los padres no tengan dónde perder a los niños y para construir centros comerciales bonitos e iluminados, que no son como los bosques traicioneros…”

Compré varias novelas de guatemaltecos, y compré una de un israelí que cuando empiece a leerla pondré algunas cosas por acá, pero el comienzo es genial.

La FIL se divide en internacional y nacional y yo andaba siempre de un lado para otro, me divertí mucho, conocí hartas personas, me reencontré con compañeros de la sogem, con maestros, con gente famosa que nunca creí conocer, y todo era bello y frío en la FIL.

Era frío porque tenían el aire acondicionado a todo lo que da.

Ahí estuve cinco días, los días privilegiados llamados “profesionales”.

Amé la FIL.

Amé estar ahí y sobre todo estar premiada junto con Javier Sáez.

Amé conocer al editor de Ekaré, que se llama Pablo y que nos llevó a comer a una marisquería llamada "El carnal".

No me hubiera imaginado más contenta a mi regreso, ahora que dejé reposar tantito el recuerdo me doy cuenta que fue increíble estar por allá y conocer y platicar con tantas personas. La imagen que pongo al principio del post es de una chica que conocí allá: Abril Castillo, pueden visitar su blog acá.

En realidad me come la alegría al escribir este post y casi todo lo que me pasa por la cabeza es un poco cursi, supongo que también se debe a que dentro de una semana me caso, y ayer recogí mi vestido… me emociona verme vestida de novia (!!!). Muchas emociones juntas: el premio, la boda, la navidad... ni siquiera me he dado el tiempo de comprar el arbolito o hacer mi santa diccionario… pero necesito que pase la boda y la luna de miel para después pensar en navidad. Tal vez no sea tan necesario poner arbolito. Ayer me dieron un regalo de bodas y es nada más y nada menos que una Absinth color verde 70% alcohol. Una vez me platicó un amigo que en Londres cuando pides una copa de Absinth te ponen un sello en la mano porque sólo tienes derecho a uno. Además que estuvo prohibido durante treinta años por muchos países europeos. Ahora se vende en Palacio de Hierro, je... Así que mmmm… me muero de ganas de abrir la botella.

Pues así estos días dicembrinos... oh emoción, emoción, emoción

(!!!)

(Suspiro largo)

2010 ¡allá voy!