martes, abril 14, 2015
Martes de metástasis
lunes, abril 22, 2013
domingo, noviembre 21, 2010
Checo
Nunca pensé que la gente fuera a hacer una fila para entrar a la presentación del libro. Y muchos no es que fueran a la presentación, había tanta gente en la Feria que de pronto veían que la gente se formaba y comenzaban a hacer la cola nomás porque sí, porque sabían que entrarían a un evento y ya. Tanta gente fue que cerraron la carpa y no dejaron entrar a algunos amigos que llegaron tarde.
Andrea Fuentes leyó un texto sobre la escritura, la ficción, la edición y por último cómo pensó que fuera Cecilia Varela la que diera rostro a toda la historia. Y aquí es completamente cierto eso que dijo el editor de zorro rojo: “los autores no hacen libros, los libros los hacen los editores”. “Checo” es un libro hecho por Andrea Fuentes, y la edición es muy bella, es un libro que vale la pena hojear con detenimiento, observar las marcas de agua, dejarse envolver por cada una de sus páginas.
Después Verónica Murguía me llevó a los recuerdos de la Sogem, a la historia interminable de Ende, a las piedras en el riñón que tuvimos al mismo tiempo, a la banca que ocupaba, a las chalinas con las que me envolvía la cabeza. De pronto me di cuenta que esa Idalia que recordó Verónica es lejanísima. La Idalia que fui y que Verónica me hizo traer de nuevo a la memoria me llegó a la cabeza como de golpe porque fue ahí, en ese curso que dio ella, cuando tomé dos decisiones importantes en mi vida:
Uno: que quería escribir para niños.
Dos: que quería estudiar Historia.
Y me dio Enorme gusto haber estado sentada a su lado y tomarla del brazo y saber que:
Uno: escribí un libro para niños.
Dos. Estudié la carrera de Historia.
Y ahora es el comienzo y ese comenzar me gusta. Me gusta mucho.
Terminó Verónica y el Cuentacuentos hizo una atmósfera especial en la narración de su relato porque por lo general él cuenta historias de personas que no están presentes, que existieron o que son inventadas, pero cuando supo que ahí estaba el protagonista, Checo en persona, en primera fila, pues lo hizo partícipe de toda la narración. Así nos enterábamos de que la hacienda del Temoluco estaba por Toluca y que su padre lo puso a pintar la herrería de anaranjado. En algún momento vi cómo a mi abuelo Checo se le llenaron los ojos de lágrimas y se me enchinó la piel…
Al final las personas le pedían a Checo que firmara el libro.
“Dicen los que dicen y Cuentan los que cuentan que un 28 de septiembre de mil novecientos treinta nació Checo”.
Así comenzó el Cuentacuentos. Y todo fue una Grandísima emoción.
jueves, mayo 20, 2010

¡Buenas noticias!
jueves, diciembre 10, 2009
domingo, diciembre 06, 2009
fiL

sábado, diciembre 05, 2009
FIL

De pensar que me dirían: “Láááááástima Margarito”, pasé a obtener la Mención Honorífica (ya son dos que me gano en el año, una en el examen de licenciatura y otra con el Premio de Nostra Ediciones) y la publicación del cuento “Checo”.
Es así: Escribí un cuento. Lo metí a un concurso. Y taaaarán…
Se estará imprimiendo en China por el mes de abril y vendrá en un contenedor vía barco para ser presentado en la próxima FIL, en la que soy invitada para la presentación. Me emociona mucho, pero me ganan las ansias de ya ver el cuento publicado. Ya sé que será el cuento de “Checo”, pero supongo que es un poco como cuando se tiene un hijo, se sabe que se parece a uno pero siempre hay esa duda de cómo quedará al final de todo el proceso. La verdad es que la editora de Nostra tiene unos libros muy bellos, así que confío plenamente en que será un cuento muy pero muy lindo. Cuando tenga adelantos los pondré por aquí.
Pasando a otras cosas conocí a un grupo genial de ilustradores y artistas plásticos que hacen muchas cosas, desde niños-frijoles hasta bolsas y mosaicos, les paso la página: “El ilustradero”.
Oh fui tan feliz en la FIL. De verdad que lo fui.
Varios descubrimientos de mundos desconocidos, como el ilustradero, y sobre todo, Javier Sáez Castán, que se portó como un ángel conmigo. Javier es amor. La verdad es que le agradecí mucho la hospitalidad que me dio y el presentarme a muchas personas, entre ellas los ilustradores. Conocí también a una editora guatemalteca que me pasó una novela magnífica: “No te apresures en llegar a la Torre de Londres porque la Torre de Londres no es el Big Ben” de Eugenia Gallardo. Gran novela. Les paso una parte subrayada:
“Como nos pasó cuando nuestra madre, que ni siquiera era madrastra ni nada, le aconsejó a nuestro padre, que ni siquiera era padrastro ni nada, que nos llevara al bosque y que no nos regresara del bosque. En esos tiempos todavía habían bosques cerca de las casas pero afortunadamente los han ido destruyendo para que los padres no tengan dónde perder a los niños y para construir centros comerciales bonitos e iluminados, que no son como los bosques traicioneros…”
Compré varias novelas de guatemaltecos, y compré una de un israelí que cuando empiece a leerla pondré algunas cosas por acá, pero el comienzo es genial.
La FIL se divide en internacional y nacional y yo andaba siempre de un lado para otro, me divertí mucho, conocí hartas personas, me reencontré con compañeros de la sogem, con maestros, con gente famosa que nunca creí conocer, y todo era bello y frío en la FIL.
Era frío porque tenían el aire acondicionado a todo lo que da.
Ahí estuve cinco días, los días privilegiados llamados “profesionales”.
Amé la FIL.
Amé estar ahí y sobre todo estar premiada junto con Javier Sáez.
Amé conocer al editor de Ekaré, que se llama Pablo y que nos llevó a comer a una marisquería llamada "El carnal".
No me hubiera imaginado más contenta a mi regreso, ahora que dejé reposar tantito el recuerdo me doy cuenta que fue increíble estar por allá y conocer y platicar con tantas personas. La imagen que pongo al principio del post es de una chica que conocí allá: Abril Castillo, pueden visitar su blog acá.
En realidad me come la alegría al escribir este post y casi todo lo que me pasa por la cabeza es un poco cursi, supongo que también se debe a que dentro de una semana me caso, y ayer recogí mi vestido… me emociona verme vestida de novia (!!!). Muchas emociones juntas: el premio, la boda, la navidad... ni siquiera me he dado el tiempo de comprar el arbolito o hacer mi santa diccionario… pero necesito que pase la boda y la luna de miel para después pensar en navidad. Tal vez no sea tan necesario poner arbolito. Ayer me dieron un regalo de bodas y es nada más y nada menos que una Absinth color verde 70% alcohol. Una vez me platicó un amigo que en Londres cuando pides una copa de Absinth te ponen un sello en la mano porque sólo tienes derecho a uno. Además que estuvo prohibido durante treinta años por muchos países europeos. Ahora se vende en Palacio de Hierro, je... Así que mmmm… me muero de ganas de abrir la botella.
Pues así estos días dicembrinos... oh emoción, emoción, emoción
(!!!)
(Suspiro largo)
2010 ¡allá voy!