Ámenlo!!!!
jueves, marzo 01, 2012
Ayer comenzó mi curso en el CSIC "Después de la República antes de la Transición: las redes del arte español". Es una especie de Cátedra Extraordinaria dividida por sesiones y cada una está a cargo de un ponente diferente. Abrió Idoia Murga con una clase maravillosa sobre la impronta que tuvieron pintores como Picasso, Miró, Juan Gris, entre otros, en la danza y en el ballet ruso. No sabía, lo supe ayer, que Picasso había diseñado trajes y escenografía para varias funciones de teatro y danza. Idoia Murga, la experta en el tema, resaltó justo que pintores como Picasso se dieron a conocer en el mundo a través de sus escenografías porque la gente, en ese momento, tenía más acceso al teatro que a una galería de arte. Las mismas compañías de danza viajaban a diferentes países de Europa, América Latina y hasta Australia lo que permitía que la gente pudiera observar un Miró en un telón blanco antes de verlo en un cuadro. Claro, aquí estoy haciendo una breve nota de todo lo que vimos en clase, pero de las imágenes que más me gustaron fueron la de este personaje que anunciaba al público que la función estaba por comenzar. Me gusta mucho mucho porque el diseño del Picasso cubista atrapa al hombrecito que está ahí adentro, es como un cuadro vivo. Hay muchas imágenes de los trajes que diseñó Picasso, es cosa de buscarlos en google, sobre todo hay una de un caballo que me encanta (la pondré aquí también). Lo mejor es que Picasso al ser pintor diseñó los trajes sin importarle ni pensar en las dificultades en las que se metería el sastre para su elaboración y además el mismo Picasso, en algunas funciones, pintaba a los bailarines para salir al escenario.sábado, febrero 25, 2012
Me gusta Malasaña, me gustas tú.
Me gusta que las cosas revelen su segundo nombre. Quizá de las cosas que más disfruto de estar en Madrid es la forma de utilizar el español. No tanto que me guste más sino que lo encuentro divertido. En lugar de torta es bocadillo o montadito o bocata. En lugar de crema es nata. En lugar de deslactosado es desnatado. En lugar de credencial es carné. Ordenador, móvil, pincho. Aberraciones como “ifone” en lugar de su pronunciación en inglés de iphone, “guaza” en lugar de whatsapp. En general a los españoles el inglés se les resbala muy fácil, nadie está preocupado por su pronunciación, aquí no hubiera tenido éxito juayderito porque la gran mayoría pronuncian el inglés como quieren. Patatas, pomelos, judías, zumo, caña. Qué chulo, qué guay, ¡jo! Me encanta el ¡jo! Es como quedarse a la mitad del “joder”.
Apenas abro la boca y ¡ya saben que soy extranjera! Algunos ya saben que soy de mexicana. Pero me gusta ser la mexicana.
En Madrid estoy viviendo en un barrio increíble llamado Chueca. La zona gay de Madrid con hartas tiendas y lugares para tomar la copa. Muy cerquita está Malasaña. Hay como tres estaciones en las que transbordo siempre Avenida América para ir al vodafone porque ahí arreglé mi celular, mi internet y en realidad eso es mucho parte de la vida cotidiana. Gregorio Marañón para hacer varias conexiones con otras líneas y Alonso Martínez. En Alonso Martínez hay un 100 montaditos en donde la cerveza y el montadito está a un euro todos los miércoles. Los demás días más caro, pero no mucho, como dos euros, o sea está rebien.
Aquí en realidad todo queda muy cerca, cuando la gente dice lejos no hay que creerle porque no hay nada lejos. Las estaciones de metro son engañosas porque son distancias muy cortas, son pocas las estaciones que se avientan un recorrido largo como de Miguel Ángel de Quevedo a los Viveros, que no se te ocurre pues me lo aviento caminando, yo no camino de la Facultad al Instituto, en México todo está lejos. En Madrid uno puede caminar unas tres estaciones sin problema. Quizá todo el distrito del centro es del tamaño de Coyoacán. ¿De qué tamaño es Madrid? No lo sé, pero no muy grande. El problema es tener las dimensiones de la ciudad de México eso ya pervierte las nociones de distancia, nada es muy lejos. Todos los lugares a los que voy, sin necesidad de usar el carro, o sea esto quiere decir que camino al metro o a la parada del camión, todo el recorrido no me lleva más de 30 minutos. Y es una bendición: acabo de cumplir auténticamente más de un mes sin manejar un coche. Y me siento súper bien. No hay nada más sano que estar lejos del tráfico de la ciudad de México. Aunque por supuesto, estando en una ciudad tan chica extraño la ciudad, La ciudad de México, grande entre las grandes.
Extraño los domingos. Carajo, en Madrid los domingos te picas los ojos. A ver después de estar leyendo toda la semana y estar en bibliotecas y museos lo único que quieres el domingo es hacer cualquier cosas que no sea todo lo anterior. Y el domingo no hay nada, nada de nada. Está todo cerrado, todo cerrado es todo cerrado. Las tiendas de ropa cierran, los centros comerciales están en las afueras o no existen, los cines son pocos y tienen todas las películas dobladas al castellano. Hay dos opciones ir al Retiro un parque enorme que es muy lindo y todo pero no hay más que dar la vuelta y ver la piratería de los negros. O ir al Rastro. Y después no hay nada. Si yo pudiera, jajaja, vendría y pondría un cinepolis, qué miserable es el domingo que extraño el cinepolis. Y es cuando me doy cuenta que en México estamos contagiados hasta el copete del sistema americano, el consumismo no tiene horario ni día. Los cines en México son la cosa más bella que puede existir, abren los domingos, tienen una variedad infinita de películas y ya no decir las salas VIP.
Aquí no es así.
Pero hoy fui a uno de los pocos cines en Madrid, sino es que el único, en donde las películas están subtituladas: Cine Ideal. No había cola en la taquilla y sólo era un taquillero. Y la sala me dio nostalgia, era como la sala Revolución en donde vi el Rey León cuando tenía 8 años. Una sala vieja con poca inclinación hacia arriba, butacas viejas, cuando digo viejas es que son más viejas que las de la Cineteca, enorme, con poca gente, sin anuncios agobiantes de propagandas al inicio de la película, poca gente comiendo palomitas. De hecho Alberto y yo parecíamos trogloditas con nuestras palomas grandes y refresco y bueno, estuvo padre, vimos Hugo. Me encantó Hugo con todo y que es cursi y hollywoodense hasta decir basta. Y a la salida… esta es la mejor parte, empujas la puerta de la salida y te da la luz hasta que te ciega y pues ya estás en la calle, si querías hacer pipí tienes que darle la vuelta al cine y entrar de nuevo.
Regresando a los domingos. No hay nada qué hacer. No hay comercio, no hay tiendas abiertas, nadie trabaja, el aburrimiento. Me di cuenta que hacía mucho que no me aburría. No quiero leer, no quiero ver el Facebook, no quiero escribir, no quiero hacer todo eso porque ya lo hice entre semana, quiero que la ciudad me entretenga. No hay eso. Madrid no entretiene a nadie. Entonces pensé qué hacía los domingos en México. Pues salir por Coyoacán, ir a alguna plaza a babosear, ir a los viveros, ir a los museos, ir con la familia, ir al súper… Y pensé sí sería buen momento para hacer la despensa.
Soy una fan absoluta del Carrefour, es lo más barato que existe en Madrid. No hay muchos supermercados grandes, de hecho Carrefour grandes hay que irse lejos, aunque bueno “lejos” son siete estaciones de metro, hay unos pequeños pero son para comprar cosas muy elementales que afortunadamente tengo uno esos chiquitos a tres cuadras de casa. En domingo pensé ir a Carrefour como si fuera al Wallmart. Además compré un carrito de cuatro ruedas para meter las compras del Carrefour, me siento tan madrileña cuando voy en el metro con mi carrito lleno de despensa porque creo que en México nunca he ido a hacer el súper en metro, aquí eso es bastante común. Y qué tal que los domingos el Carrefour también está cerrado.
El domingo pasado entonces decidimos irnos a Lisboa.
Y también todo estaba cerrado pero al menos conocimos la ciudad en tranvía y nunca pensé que Lisboa fuera una ciudad tan hermosa.
Amé Lisboa. Me gusta que digan “obrigado”. Hay que tomar el tranvía 28 para sentir que uno vive en los años veinte. Subir en el elevador para ir al Chiado y recorrer el barrio viejo. En Lisboa no hay como vivir la ciudad y comer bacalao fresco. Lo mejor de Lisboa es que no tienes que visitar museos, ni iglesias ni torres, ni monumentos, ni nada sólo tienes que sentir la ciudad que como dice la canción es antigua y señorial. En momentos me recordaba la Habana vieja por sus edificios y sus casas, pero es más hermosa Lisboa. La gente es amable y se toma su tiempo para entender el español. Las gaviotas se meten a la ciudad, van sobrevolando a los autos y hay muchas palomas y gaviotas por todas partes. Además la humedad del mar se mete en el cabello y es bueno sentir que uno respira aire con olor a mar. Mañana mismo regresaría a Lisboa. Hay un restaurante que tiene una compañía de teatro, pero la comida ahí es punto y aparte, están más allá del bien y del mal: Chapito. Si van a Lisboa, tienen que comer ahí, es la ley.
Cuando regresé de Lisboa, sentí medio gacho no regresar a México, siempre que uno sale de vacación regresas a tu país y se siente bonito. Regresar a Madrid es como no regresar del todo a casa aunque sí sea mi casa. Aquí la gente es súper amable, me han tratado muy bien como extranjera. Y ya estoy empadronada. Soy auténtica residente de esta ciudad.
Mañana es domingo y estaré en Madrid, pero está Malasaña con su infinidad de bares y tapas y lugarcitos y Manu Chao cantando en mi cabeza.
sábado, enero 28, 2012

Llegué a Madrid hace 12 días.
Llegué a casa de Georgina en el barrio de Salamanca.
Ayer me dieron las llaves de un piso que acabo de rentar después de muchas llamadas… no sé cómo va a llegar ese recibo de teléfono porque me negaron muchos sitios por no quedarme el año completo.
A Georgina la conocí en el Montesori cuando tenía 1 año y medio. Nuestras mamás se hicieron amigas así que crecimos juntas como si fuéramos hermanas. Los reyes magos nos traían las mismas cosas, jugábamos playmovil, nos gustaban los mismos programas de la televisión, nos disfrazábamos de Gloria Trevi y Alejandra Guzmán para cantar a todo pulmón canciones que escuchándolas de nuevo son bizarras pero teníamos ocho años y nos gustaban. Georgina a los nueve años me enseñó a cocinar huevo revuelto. Nos gustaba desvelarnos aunque nos costara trabajo. En el cuarto de Georgina había la foto del Che y yo no sabía quién era ese señor pero ella decía que era su novio, jajaja. Ahora que vive sola y que por primera vez la visito en una estancia tan larga es impresionante pero en su casa me he sentido como si fuera mi propia casa. Sé que puedo tomar lo que quiera de donde quiera, del refri, de su armario, del baño, de todo, no siento ningún recato en andar a mis anchas por la casa y dejar mi tiradero de cosas por todas partes. Me siento tan cómoda aquí… tanto así que teniendo las llaves de mi propio espacio me cuesta trabajo hacer las maletas y mudarme.
Ella: Idalia
Yo: ¿Qué?
Ella: Idalia dile al tiempo que regrese, que seamos estudiantes y que vivamos juntas.
Hacía tiempo que no pasaba tanto tiempo con Georgina y siento que como roomates somos las mejores. Platicamos muchísimo, salimos a caminar al Retiro, viajamos a Segovia, hacemos el súper en Carrefour, lavamos ropa, compramos ropa, escuchamos mucha música, cantamos, nos alaciamos el cabello, nos leemos cosas, criticamos a la gente, cocinamos rollitos primavera, cocinamos tortilla de papa, nos escuchamos, nos damos terapia, nos abrazamos, nos decimos que nos queremos que somos una familia. Sólo 12 días y ya siento nostalgia de dejar su casa.

jueves, enero 12, 2012
domingo, enero 01, 2012
lunes, diciembre 26, 2011
tramites
miércoles, diciembre 07, 2011
té para el corazón
sábado, noviembre 05, 2011
jueves, octubre 20, 2011
miércoles, septiembre 21, 2011
Nada, un día de estos me da la gana ponerme a escribir trivialidades
jueves, septiembre 15, 2011
Cat Power: The Greatest
viernes, septiembre 09, 2011
ni princesas rosas
Muchas tareas por hacer. Mucha prisa que no me deja ni pensar. Pero proyectos por delante.
Y buenas noticias también.

domingo, agosto 28, 2011
sábado, agosto 13, 2011
quiero un i-pad
Gracias a Ishcorp por el link, lo amé con locura
The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore iPad App Trailer from Moonbot Studios on Vimeo.
martes, agosto 09, 2011
regreso a clases
Hoy tuve mi primera clase de este semestre. Hacía muchos, muchos años que no tenía una clase a las ocho de la mañana. Sobre todo porque en la licenciatura escogía todas mis clases después de las 10. Es la razón por la que nunca tomé clase de revolución mexicana con Josefina Macgregor y tampoco tomé la clase de López Austin. Eran a las ocho. Pero ahora la metí porque la clase la da Renato y me cae bien.
Así que llegué a mi casa a las diez y media y me fui al mercado y me puse a cocinar. Hice mole con pollo deshebrado, arroz y calabacitas con jitomate. Justo revisé mi correo en lo que está el arroz y Rafaela me mandó este video, me encantó.
