martes, abril 22, 2008

Hoy recibí como regalo una libreta bellísima, pequeña, hermosa. En ella escribí mi nombre y todas las cosas que pongo al principio de las libretas, y después escribí una crónica entera de lo que hice en este cumpleaños porque no quería perder el mínimo detalle, como ha sucedido otras veces. Al menos tengo la intención de recordar incluso que el señor que vende flores afuera de mi casa estaba dormido en su silla.

Espero que no sea como otros cumpleaños que ahora se han quedado sin partes, casi borrosos, como ideas pero no como hechos. Soy obsesiva en esto de los recuerdos, por eso escribo de alguna manera. Los días se pierden en la cotidianidad pero apenas comienzo a leer textos pasados, cartas, hojas sueltas en donde quedaron diálogos, puedo conectarme con ese pasado inmediatamente y me gusta hacerlo, y aún así, hay cabos sueltos, palabras que han perdido su contexto y que a veces no logro entender.

Pues sí, olvido.

No sé por qué me acordé de un cumpleaños, creo que cuando cumplí seis años y mis papás rentaron un salón de fiestas que estaba muy cerca de la casa. Entonces pusieron una rueda de la fortuna y yo estuve dando de vueltas en esa rueda mucho tiempo. Así lo recuerdo: en cada vuelta me subían con un invitado diferente hasta que me harté de tanto dar vueltas. Pero la pasaba muy bien, porque estar en mi carrito subiendo y bajando me daba cierta privacidad que me hacía disfrutar mi cumpleaños. No sé porqué este cumpleaños es de cierta manera una reminiscencia de esa felicidad que sentí hace ya varios años.

Sí, una alegría que se prolonga con los días y los licuados de fresa y las lecturas sobre Orozco y la música de Norah Jones…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Simplemente uno tiene que recordar. Platón decía que el olvido es cobardía. Supongo que sí, que de alguna manera lo es. Hegel por su parte decía que nada grande se ha hecho en la historia sin pasión y eso tiene que ver con lo que escribía en la Fenomenología cuando señalaba que lo importante de todo el proceso de la conciencia era que tenía que hacer experiencia. Hacer experiencia es hacer memoria, recordar, estar abierto a que el pasado nos aborde, nos llene, para poder vivir el presente. No creo en el futuro, ese es de nadie. Lo único que tenemos es el presente. Hoy somos sólo tu y yo.

Marie de Laos dijo...

"Hoy somos sólo tú y yo". Eso me hace feliz todos los presentes.

Anónimo dijo...

Tienes razón yo he olvidado casi todos mis cumpleaños, y me da tristeza.
Arcana

Fernando dijo...

Muy hermoso post. Y happy late birthday!

Lila Sarai dijo...

Saludos Marie!!
Desde tierras lejanamente cerca te saludo. Mucho gusto haberte conocido en aquella reunión de despedida (no para siempre) del buen amigo León.
Espero tu visita en mi espacio.
CARPE DIEM
Lila