miércoles, junio 19, 2013

Capítulo 104, Rayuela, Julio Cortázar

La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos.
La vida, un ballet sobre un tema histórico, una historia sobre un hecho vivido, un hecho vivido sobre un hecho real. La vida, fotografía del número, posesión en las tinieblas (¿mujer, monstruo?), la vida, proxeneta de la muerte, espléndida baraja, tarot de claves olvidadas que unas manos gotosas rebajan a un triste solitario.

martes, junio 18, 2013

Estoy escribiendo un artículo sobre Blogs.
¿Piensa que ya está pasado de moda? ¿Entonces por qué sigue visitando éste?

Es para un libro sobre Redes Sociales que se publica este año. Me gustaría escribir sobre el blog como una plataforma para escribir literatura, es un poco reiterativo decir "del blog al libro…" pero lo que es cierto es que el blog ha permitido diversos caminos para escribir y pensar la literatura. Aunque sé que está abierto a muchos géneros por lo general hay un tipo de escritura que se hace pública inmediatamente se pone en el blog. Incluso hay concursos de literatura que no quieren historias que estén publicadas en internet, aunque sea un blog, lo dicen así, "aunque sea..." con ese tono despectivo.
Si existe esa cláusula es porque la dan por vista y leída como si fuera un libro.
O por qué si no.
Por otro lado también un blog no es uno solo, al contrario representa o pertenece a una comunidad blogger, la blogosfera, el vecindario pues, tiene algo de diagnóstico de la realidad, de un presente que se queda ahí, de videos, de recortes que se ponen, de diario y bitácora, tiene tantas caras que tratar de encasillar “el blog” como uno, un concepto de blog es prácticamente imposible.

Este blog comenzó siendo otro blog, y comenzó porque un amigo en la Sogem tenía un blog en donde pretendía escribir una novela. El blog le pareció una maravilla. Era 2005 y yo no sabía de la existencia de los blogs. Me dijo que abriera uno.
Y eso hice, aunque no sabía qué poner ahí.
Y tener la fecha anotada y ver cómo pasan los días, a veces pasan meses… y no hay publicaciones recientes, es como si el blog muriera. Estos episodios sin publicaciones son una angustia que me hace sentir que la vida pasa y yo no hago nada al respecto.
Es difícil tomar distancia del blog y decir, mi vida es una y mi blog es otra cosa, no tengo la obligación de publicar todos los días, o cada semana, o cada tercer día. Pero cuando entro a mis estadísticas pienso que sí, que hay gente que entra todos los días y se topa con entradas viejas. Hoy no ha pasado nada.
Pero siempre pasan cosas.

El blog se traga horas, días y meses. Y de pronto una entrada.
Yo sigo blogs y seguí blogs que murieron, que entraron y se tomaron el tiempo de matarlo, de quitarlo de la red.
Yo misma tengo un blog en el abandono, cerrado al público pero que por ser el primero no borro, sigue ahí, en suspenso, con sus entradas y sus fotos y sus felicidades y tristezas.
¿Por qué mi blog es como un diario y no mejor una novela o un cuento? No lo sé.
Porque nació siendo un lugar en donde podría escribir sobre literatura y después fue un blog para escribirle a la persona que amaba y después simplemente un lugar en donde escribo las cosas que me gustan y que me hacen feliz y de vez en cuando hablo de literatura, pero puedo hablar de quesadillas o del mezcal que me estoy tomando.

La otra vez una amiga me dijo que había puesto mi blog como ejemplo de lo que era escribir un blog en las redes de educación on line en las que trabaja.
Me sentí alagada y pensé, qué mal que tenga tan descuidado mi blog, que no escriba en él y que sea un ejemplo en una clase. O sea los chavos le dan click a mi blog para enterarse cómo funciona uno, cómo son esas cosas llamadas blog.

Escribir sobre los blogs, sobre la literatura, etcétera. El tema no lo tengo muy claro pero espero que los siguientes días tenga la cabeza más despejada.
Tener un blog tantos años y no saber hasta hace un mes que los márgenes y la caja del texto se podían hacer más grandes, son el tipo de cosas que me suceden a mí. 
Le escribí a Elsa para que me dijera cómo poner mis entradas antiguas abajo, pero no obtuve respuesta, seguramente pensó que soy de flojera absoluta por pensar en todos los detalles de mi blog. ¡Elsa yo sigo tu blog todavía, no me odies por ser nerd!

Este es un blog sin publicidad.
Hoy saqué un libro que habla de blogs y ahí hay un capítulo sobre la publicidad en los blogs, o sea sobre las personas que no sólo les gusta tener un blog sino que además viven de sus blogs a través de la publicidad.
Por la cantidad de visitantes sería factible poner publicidad. Pero no lo hago porque en serio, este lugar lo tengo para mí. Es como un espacio libre de humo. De por sí veo publicidad cuando voy manejando, escucho publicidad en el radio, veo publicidad en las revistas, me choca ver la publicidad en Youtube, en Twitter, en Facebook, como para abrir ese espacio que tengo reservado para escribir y pasarla bien y encontrar publicidad… No quiero. Este blog es para escribir sobre las verduras que cocino o para escribir sobre Maritza y su gato que se fue a morir debajo de una cama. Ponerle publicidad es, además de todo lo que he dicho, estéticamente pinche. Por eso no la pongo y no la pondré.


Seguiré escribiendo este mes sobre blogs... y de vez en cuando en este, mi blog.

P.D. ¡¡Compré una Citronella!! Y la puse en la entrada de mi casa.

domingo, junio 09, 2013

Puse unas verduras en la vaporera oster que Grace me dejó hace cuatro años cuando se fue a Berlín. Quizá un día regrese y se la devuelva. El minutero dice tres minutos. La puse hace quince. Y en 12 minutos puse música en mi iPod. Después abrí la ventana del balcón. Amaneció lloviendo y ahorita acaba de terminar de llover. No escribiré sobre la maravilla del clima. Pero no puedo evitar pensar en lo hermoso que es este día sólo porque no hace calor y todo esta fresco y mojado. En un minuto estarán mis verduras y he prometido escribir cualquier cosa mientras espero que estén listas las verduras. En este instante se puso "Careless love blues" de Bessie Smith. Hoy me puse los pantalones de rayas blancas y negras. Siento que me veo mal con ellos, por eso me los pongo hoy porque sé que no saldré. Comeré verduras y seguiré leyendo.
“En su origen las montañas tenían grandes alas. Volaban por el cielo y se posaban en la tierra, a su capricho. Entonces la tierra temblaba y vacilaba. Indra cortó las alas a las montañas. Fijó las montañas a la tierra para estabilizarla. Las alas se convirtieron en nubes. A partir de entonces las nubes se recogen en torno a las cimas”.


Epígrafe con el que comienza La ruina de Kasch de Roberto Calasso.

viernes, mayo 31, 2013

Se termina mayo.
Qué bueno que se termina, este año de la serpiente, en mes serpiente siendo yo una rata...
ha sido un poco bastante mucho.
He escrito más de lo que he pensado en este mes. De todo, desde las minihistoria que viene detrás del cereal, pasando por fichas, Orozco, reseñas, etcétera...

Varias cosas importantes:


1. El Museo de Arte Moderno tiene la exposición Enrique Bostelmann: Imagen: Espacio inagotable.

La curaduría estuvo a cargo de Eugenia Macías y Elva Peniche. Está increíble la expo, hay unas fotografías que vale la pena ver en vivo. La exposición se divide en dos importantes ejes temáticos: Paisaje del hombre y La ola es agua y también escultura, que se complementan por un tercer apartado El despliegue de la imagen.

La ola es agua y también escultura, es una frase con la que Mathias Goeritz describiría la destreza de Bostelmann por unir la fotografía con otras disciplinas y artes plásticas, y por eso da título al segundo eje de la exposición. Ahí están las fotografías impresas con serigrafía o montadas en soportes tridimensionales, así como instalación y arte objeto.

2. Ayer fui a desayunar con Isolda a un restaurante que se llama Alverre. Ella pidió molletes y yo huevos vegetarianos. Me moría de ganas de comerme sus molletes pero debo resistir, aunque siento que como los alcohólicos, siempre que vea unos molletes querré comerlos en ese instante, o sea, nunca se me irá ese deseo de comer todo lo que engorda, pero como reza el lema, sólo por hoy no comeré pan, sólo por hoy no comeré ese chocolate, sólo por hoy no iré al refri y me comeré todo el queso Oaxaca.

Mi hermana tiene 22 años y estudia veterinaria. Pero cuando platico con ella siento que es mi hermana mayor y yo la menor que escucha lecciones.
Cruzamos la plaza de Coyoacán rumbo al cajero de Banamex. Y paseando con Isolda le digo que lo mejor de ir a desayunar con ella y platicar y comentar las trivialidades que sucedan, es tenerla a ella, que ella, Isolda, sea mi hermana. 

3. Al bajar de la azotea me encontré con unos vecinos que me preguntaron por la salud de Alberto, les dije que estaba bien, recuperándose, me dijeron que me podían prestar películas porque tenían muchas, les dije que sí. Fui con Alberto a seleccionar películas y conocí a su mascota, Manfred Albrecht Freiherr von Richthofen, alias Jimmy, un conejo café que nos miró con curiosidad y después echó a correr.

No cabe duda que cuando yo le puse a mi gata Pavlova Akmatova Duncan Klosovitz, nunca imaginé que hubiera un conejo con un nombre tan ocioso y largo, ni más ni menos, que el del Barón Rojo.

4. El sábado por la noche fue una fiesta en el Barco. Invité a Isolda. Gaby estaba invitada también así que nos fuimos juntas. Benjamín, que es vecino de Paola, cumplía años y aprovecharon para hacer un reventón, grande grande, carpa, sonido, iluminación, etcétera. Fue muchísima gente, tocaron tres bandas, entre ellos la banda de Paola y Claudia que se llama Poder de Greiscol con un set de batería y bajo que me dejó impactada de lo bello que fue. Nunca hubiera imaginado tan buen diálogo, me gustó mucho. Después tocó un grupo que se llama Les Moustaches: increíble, me encantó lo que tocan esos chavos porque era entre rock y blues. El vocalista hacía aspavientos y cantaba muy bien, terminó empapado en sudor de los brincos que daba, cuando terminaron comenzó a llover fuerte y toda la gente se comenzó a amontonar en la carpa. Yo me quedé un rato observando a toda la gente que estaba ahí y me aburrí muchísimo. Las cosas que podía platicar con Gaby o con Isolda ya habían sido platicadas, las tres estábamos tratando de no mojarnos y resistiendo al frío con los brazos cruzados. ¿Qué estoy haciendo aquí?

5. Por la mañana fui con Alberto a comprar unas plantas a Río Magdalena. Compré una celosía y una siempreviva. Las dos las regalé; una a Gaby y otra a Benjamín porque fue su cumpleaños.

Comimos en Mibong y vimos a un actor mexicano en el restaurante. Alberto y yo nos portamos como adolescentes y comenzamos a pensar en qué películas salía, hasta que recordamos que era el Cochiloco en la película de narcos.
En Mibong tomamos un café y Alberto un té de arroz. Junto a nosotros había una pareja de franceses, hablaban rápidamente y Alberto y yo nos veíamos a los ojos como diciendo qué estarán platicando. Todo ese rato fue plácido, no teníamos prisa y nos tomábamos lentamente el café y el té. En ese momento hubiera podido decir soy muy feliz. Y en verdad lo soy, aunque llegue el domingo y haya olvidado por completo qué hice.

6. Puse en el menú de mi blog un link que lleva a mi Instagram.