viernes, octubre 24, 2008

En las intrucciones para lavar adecuadamente una prenda de autor anónimo, se olvida lo más importante: Una brevísima historia de las pelusas. Esto haría más comprensible la lista de sugerencias.


Vacíe los bolsillos.

Cepille las pelusas.

Coloque las prendas de punto al revés para evitar que hagan bolitas.

 

 

Las pelusas son pedacitos de ropa o cualquier otra cosa que contenga tejido, de ahí el famoso mito de las pelusas que salen de los ombligos. Las pelusas no nacen de los ombligos, pero sí son unos animalillos que caben hasta en el crecimiento de las uñas. Las pelusas habitan en los bolsillos y cualquier espacio pequeñito y caliente, aunque no se reproducen como los hongos, de ahí que no se les pueda clasificar en algún reino. Para la desgracia de estos seres se ha inventado una máquina quita pelusas que las atrapa y encierra en un contenedor para después tirarlas a la basura. Las pelusas de electrolux corren con mejor suerte al sugerirles a sus clientes que sólo cepillen las pelusas y que coloquen las prendas al revés para evitar que hagan bolitas.

 

Habría que hablar detenidamente de las mencionadas “bolitas”.

2 comentarios:

la escondida mentirosa debajo de la mesa dijo...

las pelusas siempre estan en los ombligos, yo no se...tambien creo que hay una cancion...pelusa por atras tras tras marinero que se fuea la mar...yo ya no amo a los marineros que besan y se van

Anónimo dijo...

Me pregunto cuando te leo ¿qué hace que tu escritura sea cada día mejor? ¿qué es lo que mueve las palabras, las letras, los silencio, esas pequeñas muescas con las que das a cada giro una vuelta de tuerca y te deparen sorpresas esas mismas palabras al doblar la esquina?
Estoy fascinado con tu escritura
te amo