lunes, abril 20, 2009

Mañana es mi cumpleaños número veinticinco.

No me siento vieja, ni me da crisis de la edad, ni nada por el estilo, la verdad es que un amigo de mi misma edad hizo un tangote porque cumplió veinticinco y me pareció una tontería, estoy muy contenta, ¿por qué no? Hasta el número 25 se escribe en una sola palabra, todavía no es treinta y uno por ejemplo que son necesarias más de una. Y además mi pareja también está cumpliendo en una sola palabra su edad y eso me encanta. Ya recibí felicitaciones, de las personas importantes que están pendientes de la fecha, como mi tía Queta. Y alguna que otra estupidez, una persona que pensé digna de más inteligencia que me preguntó, “y qué tal tus veinticinco, ¿muy feliz y muy publicada?”… Después sentí un silencio incómodo entre mi computadora, el mensaje que leí en mi mente y yo… en fin.

“Muy publicada”, pues no como quisiera, pero por lo menos tengo un libro que está dictaminando Alfaguara y otro en concurso.

“Felicidad”. Me cae gordísimo eso de decir pues sí soy feliz. Porque la verdad es que no soy nada feliz cuando manejo más de una hora bajo el rayo del sol cayendo en la lámina de mi carro... no soy nada feliz cuando se me entierra una uña en el dedo; no soy feliz cuando me enfermo de gripa, no soy feliz cuando me molesta la impertinencia de la gente, no soy feliz cuando no salen las cosas como quisiera, no soy feliz cuando me encuentro personas desagradables en la facultad. No soy feliz sobre todo cuando me acuerdo de la gente que se murió el año pasado como Frederik, no, no lo soy, no soy nada feliz acordándome de que Frederik debería de estar leyendo mi blog y titulándose y trabajando y yéndose a la playa de vacaciones, no me hace nada feliz ni siquiera escribirlo, no me hace feliz ver su perfil en el Facebook y saber que está muerto: no me hace feliz la gente pendeja de la facultad que se ceba en su muerte. No lo soy.

Pero cuando llego a mi casa soy muy feliz cuando la Anubis pasa por en medio de mis piernas, cuando siento que “ya llegué”, que me puedo acostar tantito en el sillón del estudio y dormirme una media hora. Soy feliz cuando estoy con mis amigos, cuando veo las dedicatorias que me escribió Frederik, cuando leo alguna de sus cartas, soy feliz cuando escucho las canciones que compone Esteban en el cuarto de junto, soy feliz cuando estoy con Alberto y le doy masaje en las manos. Soy feliz cuando invito a mi hermana a comer y hablamos de recetas para hacer nuevas ensaladas y somos sólo ella y yo y nadie nos molesta. Soy feliz sobre todo cuando estoy sola en mi cocina y preparo de comer y escucho música desde la sala. Sí soy feliz, una felicidad muy sutil, muy amable, no es una felicidad escandalosa de la que deba hacer alarde. Pienso que es una felicidad serena, no es una felicidad obscena como para responder al mail: Sí soy muy feliz y qué pedo. No para nada, creo que nadie podría soportar una felicidad arrolladora, emocionante, pasional-que-todo-lo-altera-a-su-paso… no por mucho tiempo. Pero por ejemplo, en este momento escucho “Between de Bars” y me mata de alegría, de emoción… Además ayer o anteayer soñé con un verso de esa canción que va así “the people you've been before that you don't want around anymore, that push and shove and won't bend to your will”.

Es así. Es como ese verso, tan sutil pero al mismo tiempo arrollador, así llegan mis veinticinco años, dejando atrás unas cosas, la gente que no quiero alrededor, la que se ha muerto, y recibiendo la que está conmigo, la que estará este año, la que me hace ser la Idalia del 21 de abril de 2009. Soy feliz sobre todas las cosas que puedan pasar porque escribo porque no puedo dejar de escribir, porque sé que eso es lo que haré hoy, mañana, pasado, el siguiente año y dentro de otros veinticinco años seguiré siendo escritura, palabra, lenguaje que es al final lo que me apasiona y me sujeta al mundo.

Eso es.

Feliz cumpleaños a mí misma.

 

Nací un 21 de abril de 1984 en el puerto de Acapulco a las 12:34 de la madrugada.

Así que después de esa hora pueden empezar a felicitarme.

 

Soy Tauro y mi año chino es la Rata.

Soy Agua en el signo Azteca: Agua 11.

Soy Idalia Sautto.

Soy Marie de Laos.

 

 

 

 

 

6 comentarios:

Mujer de fuego dijo...

¡Hermosa amiga! ¡Te quiero mucho! ¡Muchas felicidades!

Anónimo dijo...

Pues, he de ser sincero y he de decir que me gusta mucho tu forma de escribir y de pensar, despues de todo tu y yo no somos tan distintos.

A pesar de todo yo tambien estoy a punto de cumplir años, 16 para ser exactos, si hago fiesta claro estaras invitada, pero no se que gano con decir esto, mejor te deseo un feliz cumpleaños, exitos y lo que la malacostumbre de la gente nos ha dejado.

Si algo quieres decirme o si te ofendi, he alli mi correo: monkeycollective@hotmail.com

Bueno, te deseo las mejores suertes!

Alberto Constante dijo...

Sí, cumples 25 años, y la vida no se empieza a esa edad, sino que ya te encontró desprevenida y ahora corres para alcanzarla, para asediarla, porque ella siempre está pasando, y lo importante es estar en condiciones de vivirla a tope, sin miramientos, con lo que uno escoge y uno quiere. No hay que hacer concesiones, luego nadie te compensa nada. Lo que tú no vivas nadie lo vivirá por ti, y si lo viviera sería su experiencia y no la tuya. Hoy cumples 25 años y es cierto, se dicen en una sola palabra, en un solo golpe de voz, como si se exaltara con ello la vida misma, 25, como para que los vivas para siempre conmigo

Hada envenenada dijo...

Los 25 son la neta del planeta para mi fue el mejor año de mi vida!! DISFRUTALOS!!! pero sobre todo VIVELOS!!!

Octopus Queque dijo...

Qué felicidad. Ayer me dolía la cabeza y me dormí antes de las 12 :( Snif, no pude mandar mensajito vacilador, pero lo hice en cuanto desperté. Idalia, eres de las mejores personas que han llegado a mi vida, porque por alguna razón, pienso que llegaste en el tiempo adecuado, no sé. Las cartas, cuando nos conocimos. Cuando te vi en la presentación de tu libro y seguir tu blog fervorosamente, siendo uno de los más revisados en mi googlereader. Idalia, felicidades. Espero nos veamos pronto, irás a otro evento de Konstante? A ver si nos topamos, yo espero ir :)

Te mando muchísimos besos. Muchos, muchos. Citando a Thom Yorke: Have a Nice Life (frase que se ha convertido en una de mis favoritas. Suena tan simple, oh).

Besos y pasteles de zanahorias con una tacita de café con leche. (L).

Idalia dijo...

hasta hoy pude leer tu blog, y yo tambien pense mucho en tus 25 en la hora en que naciste y en la felicidad infinita que senti al ver tu linda carita, porque siempre has sido hermosa, quise hablarte a esa hora pero estaba con algunas horas de diferencia, y solo quiero decirte que me gusta lo que dices de la felicidad porque asi la percibo yo, felices 25!