domingo, diciembre 07, 2008

Día largo.
Cinco de la mañana: Dejar a mi mamá en el aeropuerto.
Llegar a casa de mi abuela a dormir hasta las diez de la mañana.
Y luego hacía mucho tiempo que no me bañaba en la casa de mis abuelos, qué extraño fue. 
Espacio diferente, shampoo de manzanilla, jabón dove.
Mi abuela me hizo de desayunar, todo un desayuno con papaya, huevos revueltos, jugo de toronja y bolillos con mantequilla. Amé con locura su desayuno. A ella también la adoré porque se entregó a pasar el día conmigo como si eso fuera lo más natural que podría pasar, y creo que sí, que si no está mi mamá y mi hermana, entre ella y yo hay una complicidad secreta que sólo las dos compartimos.
Después fuimos al "nuevo" centro comercial parque tezontle que queda muy muy lejos del sur, pero muy cerca de su casa, es una especie de perisur a la ene potencia, aunque sigue siendo más grande mundo e, y también más lejos que éste. Y ahí la pasamos viendo zapatos, buscando unas botas que quería mi abuela y que cuando las encontró eran muy caras, pero al final las compramos entre las dos y es muy chistoso pero mi abuela tenía un brillo especial en su mirada, estoy segura que estaba feliz, pensarlo me emociona. Comimos ahí mismo en la plaza, enchiladas suizas que estaban más ricas que nunca, agua de jamaica, y totopos con salsa verde, nos terminamos la salsa de tan buena. Pedí un café y ella estuvo platicando cosas fuera de lo normal, no se estuvo quejando de sus dolores ni de la fibromalgia. Hubo diálogo, cosa difícil. Me platicó de cuando se iban a Veracruz en el bocho que tenía Checo, de cómo estaban todo el día tomando el sol y luego se regresaban el mismo día, de como ahora tenía muchas ganas de salir a la playa. Mi abuela hablaba y yo estaba muy contenta a su lado. El lugar estaba bien cuidado, y las dos escogimos gabinete al mismo tiempo que nos preguntaban.
Después la fui a dejar y pasé a probarme un vestido que me arreglará del largo y cuando me despedí le dije que la había pasado muy bien y me dijo: "yo también me la pasé muuuy bien" y su "muuuuy" me hizo el día.
Al último me regaló un listón con luces para el arbolito de navidad.
Abuela y nieta.
muuuy bien.




1 comentario:

Brujísima dijo...

Es maravilloso que aproveches esos momentos con tu familia!


sobre todo las abuelas son encantadoras!!