lunes, abril 22, 2013


1.

El día de hoy amanecí como cualquier otro de este año. Un año más, sí, pero el último de la veintena. Mi gata Persia me rascaba la panza como si quisiera que abriera mi piyama para que ella se metiera, pero no lo hice, la ignoré y la hice a un lado. No recuerdo qué estaba soñando. Pero cuando me levanté todo estaba en orden. Salí al comedor y vi que Alberto me había dejado un lugar para desayunar, eso me puso de buenas. Sobre la mesa estaba la orquídea que me regaló Claudia, las galletas que me regaló Elsa y junto las otras galletas que me regaló Silvana. Tomé una galleta de la ideal y la comí, después comí otra más y otra, son muy ricas. Puse a calentar agua para té. Después comencé a hacer toda la rutina, lavar los trastes, tender la cama, llevar la ropa sucia al sesto, meterme a bañar, apagar el boiler y en cada acción me hacía consciente: esto lo hago porque quiero, esto lo hago porque en cualquier lugar lo haría. Es una forma de que no me de tedio, de que esa acción no me deprima ni un segundo. Lavar los trastes es algo que no terminará nunca en mi vida, pueden pasar muchas cosas, puede existir gente a nuestro servicio, pero, siempre siempre siempre habrá un traste sucio por lavar. El agua casi se evapora cuando me acordé que tenía puesta la estufa. Necesito urgentemente una tetera chifladora porque ya van varias veces que me ocurre.
Después manejé con Donatello a la nueva oficina de Estudio Paraíso.
Ahí me siento como en casa, tomé un café en una taza con flores que es muy pequeña y linda y manos a la obra, hice mi trabajo y me divertí muchísimo. La entrevista a Nito fue muy interesante, me reí, me emocioné y un montón de estados de ánimo que dejaron los trastes sucios en lo más remoto de mi día.

2.

“Existen dos tarzanes: El Tarzán Godinez y el Tarzán López”.
El mundo de los dobles en México encierra este tipo de frases. Los stunts, llamados dobles o extras, son unos seres muy especiales. Son personajes que trabajan con el peligro pero en cada reto y en cada escena guardan una especie de orgullo que los engrandece más y más. Su trabajo es estar siempre a prueba (como cuando Joel pegó su lengua en un barrote congelado como símbolo de que era capaz de eso y más…), demostrar que tienen una técnica: que son acróbatas, magos e ilusionistas. Los stunts son hombres de piedra y son el héroe sin rostro que hará las acciones por las que será recordado el protagonista de la película.  Son héroes, aunque parezca mentira, en este mundo sin héroes hay todavía personajes que arriesgan su vida por un carro que sale volando o una explosión de muertos vivientes. Nito me impresionó por su cantidad de anécdotas y su buen sentido del humor, como cuando estuvo como doble en Resident Evil y le dio asco comer junto a todos los maquillados, el maquillaje era tan real que no podía comer viendo a todos los zombies. Platicó cada puesta en escena como si le hubiera ocurrido, quizá porque en verdad le ocurrió aunque estuviera montado: la emboscada, los disparos, la caída, los zombies y todas las anécdotas eran, en el sentido literal, de película.
Este mes estaré trabajando con stunts y todo será así: de película.

3.

¡¡¡Compren la Domus 6!!! Escribí en el journal.

1 comentario:

Erato dijo...

Me gustan tus días, Marie. Un abrazo desde este sur que te recuerda con cariño