lunes, septiembre 13, 2010

Terminé agosto tejiendo y dibujando. He tejido varios guantes y gorros. El otro día me vi con mi amigo Antar al que le tejí un gorro naranja con un guante porque se me acabo la madeja y una señora en el café se acercó y le preguntó en donde había comprado su gorro y su guante, entonces le dijo que yo se lo había hecho y me dijo que si le podía hacer uno a ella, sí claro y enseguida me dio dinero y su teléfono, como si confiara plenamente en mí, a veces me sorprende que pasen estas cosas en la ciudad de México en donde ya nadie confía en nadie. Compré el estambre y le hice el gorro con dos guantes, se los dejé con la persona que me dijo y aún no sé si me pagara el otro 50%, ahora fui yo la que confié en ella.

También comencé ya con el diplomado de ilustración que ofrece la casa del libro de la UNAM. Estoy muy emocionada de estar ahí. Los ejercicios me gustan mucho y siento que podré armar alguna maqueta para noviembre, sí creo que sí. De todas formas llevaré un proyecto que estoy armando con Elsa RBrondo. En el diplomado me siento con tres chavas muy buena onda y río mucho durante la clase. Ya me inscribí al FILustra que se dará en el marco de la FIL en Guadalajara. Y ya tengo la fecha de presentación del libro de Checo que ilustró de manera increíble Cecilia Varela: amé las ilustraciones. El libro todavía no sale a la venta pero supongo que el próximo mes ya estará en mis manos. Se presenta en el marco de la FILIJ el domingo 14 de noviembre de 2010 a las 12 hrs. La ilustración que pongo es parte del libro. Ceci estuvo en México ofreciendo un taller para SM y me puse a cocinar como hacía tiempo que no lo hacía. Vinieron a cenar a casa Elsa, Abril, Majo y Ceci. Muy rica la cena y la plática, me quedé con ganas de más vino y de su compañía.

Ahora estoy escuchando op.100 de Schubert hacía tiempo que no lo hacía, tenía el soundtrack de Barry Lindon en donde venía, después no sé en dónde quedó y se perdió de mi memoria, la otra vez, es increíble pero en el mercado de Jamaica que por lo general se escuchan cumbias comenzó a sonar el op.100 de Schubert y fue como una aparición, hasta me estremecí, me acordé de la existencia de Barry Lindon y me quedé con ganas de escucharlo. La busqué en youtube y está en su versión larga y no sé porqué me evoca a un lugar en donde hace frío y todo está en silencio, hay una ausencia que se cubre con esta pieza. Me gusta porque es este tipo de piezas en donde siento que hay cosas que nunca podrán hacerse palabra o imagen, simplemente van directamente a los sentidos, los descolocan y acomodan de otra manera. Hace algún tiempo, cuando escuchaba esta pieza me daban ganas de llorar, ahora no, ahora pasa otra cosa diferente, es una sensación de esperanza en algo que pasará, algo bueno.

:)

*El otro día me encontré con Zenia Yébenes en el congreso internacional de filosofía(s) y psicoanálisis y me dijo que había estado leyendo mi blog y que tenía muchas ganas de ver alguna imagen del libro de Checo. Es por esta razón que me he robado la imagen de nubes rojas para ponerla acá. Besitos a Zenia.

miércoles, agosto 18, 2010

No sé todavía cómo ponerle las orejas a este conejo para que parezca conejo y no perro.

sábado, agosto 14, 2010

Cosa de niños


El otro día fui a un mítico lugar en donde pude comprar un arsenal de libros –todos para niños-.
Así me hice de “Chocolata” de Marisa Núñez y Helga Bansch. “El gran viaje” ilustrado por Gabriel Pacheco. “Tres deseos” de Eva Mejuto y Gabriel Pacheco. “El sueño de Pablo” de Antonio Ventura y Pablo Auladell… este libro trae un hermoso homenaje a “Los tres erizos” de Javier Sáez Castán. Y conseguí por cierto “El pequeño rey: director de orquesta”, es el segundo libro de esta serie y está muy bello, me gustan mucho las imágenes del pequeño rey.
También me regalaron “Kafka y la muñeca viajera” de Jordi Sierra Ifarra, es una novela juvenil: hermosísima. Esta novela es creada porque hay una anécdota contada por la última mujer que tuvo Kafka, que según dice Kafka en el último año de su vida se encontró con una niña que lloraba desconsolada porque había perdido a su muñeca, y para que dejara de llorar le dice que no se ha perdido simplemente se ha ido de viaje… Y en ese instante comienza una aventura que me conmovió como pocas novelas lo han logrado. Si pueden conseguirla se las recomiendo muchísimo.
También leí “Marizul que sueña que sueña que sueña” de Bernardino Rivadavia y Maurizio Quarello.
En un reino que quedaba lejos de todas partes reinaba un Rey que era tan bueno que hadas y duendes pasaban las vacaciones en ese reino. Pero tenía tiempo sin poder dormir, y llevaba infinitas noches probando con muchísimos remedios para conciliar el sueño y nunca lo lograba. Así que llamó al mago de la corte para que le hiciera una pócima y pudiera dormir. El mago encanta una fresa que de tan sólo olerla lo deja perdidamente dormido. Marizul, la hija del mago, llega con su padre y lo ve dormido, en seguida ve una fresa muy roja y muy rica, así que se le antoja y se la come. En ese instante Marizul queda perdidamente dormida y comienza a soñar que sueña y que sueña. En cada sueño se encuentra con distintos personajes que son tan absurdos que hacen recordar el país de las maravillas. Me gustó esta parte del cuento:
Tendrás que decir quién es más capaz de guardar un secreto: Yo olvido que recuerdo que recuerdo que olvido. Gritó el alto.
Y yo recuerdo que olvido que olvido que recuerdo. Gritó el bajito.
¿Cuál es el más capaz?
Marizul pensó un poco y dijo:
Recuerdo que recordaba
pero ahora me olvidé hasta del olvido;
si recuerdo el olvido
no olvidaré el recuerdo
y podré ayudarlos.
es cuestión de esperar.

Fin de la cita.
Marizul me gustó mucho aunque siempre queda esa sensación de que es una historia que ha seguido ciertos patrones que se pueden ver en varios relatos como “Inciértico” de Marta Echegaray que al igual que la Alicia de Carroll sus protagonistas emprenden una enloquecida travesía en donde se encuentran muchas veces con personajes de toda índole, con escenas en donde se dan diálogos lógicos e ilógicos y al final vuelven a casa renovadas.
No pasa esto con otro tipo de historia que apuestan más a un álbum ilustrado que tan sólo hojearlos lo primero que asombra es la gráfica tan impresionantemente hermosa. Estoy hablando de “Los conejos” de John Marsden y Shaun Tan y “Greta la loca” de Geert De Kockere y Carll Cneut.
Bueeeeeeeeeeeno.
Me quedé consternada con estas dos historias. “Los conejos” me dejó triste porque es un acercamiento a lo grotesco de la humanidad y cómo ha devastado el mundo. ¿Quién nos salvara de los conejos?
Pero “Greta la loca” me dejó no triste sino turbada, desconcertada y pensando “Pero Dios mío, ¿esto es un libro para niños?” No, de verdad, creo que si yo tuviera un niño no le leería “Greta la loca”:
Greta, la que en lugar de querer, queretana, la que en lugar de gritar, gretaba, Greta, cada día más loca estaba.
Es una historia muy fuerte porque la estética es cercana a la pintura flamenca del siglo xvi, lo primero que nos viene a la mente es “el jardín de las delicias”. Sus personajes… toda una variedad de seres horripilantes, los hay desdentados, algunos vomitando pescados, otros con más de cinco ojos en el rostro, algunos están siendo devorados, linchados; otros deformes como un hombre que emerge desde su mismo ano y grita…
“Greta la loca” se va directo al infierno porque quiere darse al Diablo.
Y no hay un final feliz. Greta la loca se entrega al mismo Demonio que la verdad muestra su completa indiferencia porque es el Diablo, o sea no le importa nada ni nadie. Es más ni siquiera se asomó, ni se dio por enterado, ni intervino, no hizo nada porque es el Diablo. Y Greta se atraviesa con una espada y cae muerta. Y se muere.
Y la imagen final es Greta muerta y unos personajes vestidos de arlequines, algunos con máscaras (ya nadie está deforme) hacen una rueda y bailan a su alrededor.
Fin.
Nunca había sentido esta desazón con un libro ilustrado para niños. De hecho nunca había leído un libro que al final me dejara esa pregunta: ¿esto es para niños? Pues sí. Los niños de ahora, ¿quién los conoce? A lo mejor hoy en día Greta la loca es en efecto una cosa de niños y yo, pues yo me quedo atrasada, perturbada, completamente conmovida por este libro. Pero con todo y que es un libro oscuro, es un libro bello.
Les dejo el enlace en donde pueden leer todo el texto: Greta la loca.

Y bueno... este mes de agosto me esperan todavía muchas más lecturas.

domingo, julio 25, 2010

Inception


“El origen” la traducción en español que supongo sería pensando en “el origen de una idea”. Una idea simple que después crece como un virus... Me quedo pensando en que cuando uno va con el psicoanalista se llena de este tipo de ideas simples. Quizá lo que hace el análisis es ir directo al origen pero con la diferencia de que en lugar de implantar una idea; “develan” aquello que estaba cubierto y que puede ser tan tremendo como un virus. Tengo siempre esa sospecha que no todas las veces se llegan a conclusiones amables y esta es la paradoja en Inception: uno puede implantar una idea pero nunca sabremos las consecuencias que pueda tener. En un análisis se develan ideas y tampoco sabemos hasta dónde puede llegar ese descubrimiento. Creo que aunque la mayoría de los psicoanalistas quizá opinen lo contrario, los mismos síntomas o fantasmas o experiencia del analista como persona pueden llegar a implantar ideas, pueden de pronto hacer una conexión y ¡plop! Ahí se queda una idea en medio de un análisis, una idea que crece y crece y puede desamarrar los hilos de la psicosis.

Me pregunto qué tan psicótico está entrar en los niveles del sueño, ahí en donde las metáforas son reales, porque a mí modo de ver (y tomando lo que Lacan describiría como el superyo, en Inception el personaje de “Mal” y además en español “Mal” de malignidad) la personificación del superyo, esa instancia judicional de Cobb (Di Caprio) empujado por la culpa y encarnado en Mal, es quizá de las cosas que más me gustaron de toda la película, porque no cesa en ningún momento, está ahí para arruinarle los planes a cada paso que éste dé. Y también esta paranoia en cada nivel del sueño es muy psicótica. Cada nivel el tiempo es más largo, pero en cada nivel hay un arma de doble filo, se puede perder la razón, hay un encuentro con lo Real que te quema la conciencia: “Cuando despiertes no recordaras nada del trato tu mente”. Y Eames le reclama eso más o menos así: ¿eso quiere decir que estamos rodeados de un ejército de matones y que si nos matan nuestra mente se va freír en el limbo?

¿Por qué tanta fascinación por realidades que no sean la que vivimos? ¿Porque se pueden hacer mundos a los que nunca tendremos acceso? Porque la realidad que vivimos es tan aburrida que quisiéramos todo el tiempo soñar ¿y no soñamos suficiente? ¿no está plagada la red de blogs en donde uno pone sus sueños, sus fantasías, sus chistes, sus paranoias, sus tristezas, sus alegrías, sus recetas de cocina, sus opiniones bien tristam shandy… todas ellas quién sabe qué tan reales sean? Y si son falsas o son verdaderas ¿a quién le importa?

Cuando Cobb está en medio de una habitación con soñantes que van ahí a “despertar” y no a “dormir”, el japonés le dice ¿qué importa cuál sea su realidad? Y es verdad ¿qué importa?

En el terreno de lo personal. Lo primero que pensé al salir del cine fue “necesito que alguien me implante un rehilete para reconciliarme con mi padre”. El tema de la reconciliación con el padre me parece muy bien lograda, creo que es la parte más emotiva o la veo emotiva porque me señala con el dedo y me pica la espalda. Después platicando con un amigo y divagando siempre en el plano de la fantasía, me dice que quizá me implantaron una idea negativa sobre él para ser la persona que soy. Pero en Inception las ideas positivas son las que tienen más posibilidades, por eso en lugar de optar por “sí véngate de ese cabrón” optan por “ese cabrón no es tan hijo de puta como pensabas… en el fondo te quería”, y esa escena en la playa en donde Fischer Jr le dice a sus tío que ha descubierto a su papá y lo que quería y en esa misma toma Browning se convierte en Eames y asienta con la cabeza… (!!!!¡¡¡¡)me encanta, porque ahí está esa parte del sueño en donde es el tío pero es otra persona. En los sueños nunca sabes cómo llegaste hasta ahí, siempre hay algo extraño pero siempre es demasiado real y el tiempo es otro.

“Y el tiempo es otro” es otra fascinación de la película. Aquí tenemos 10 segundos, acá 3 minutos, acá 20 minutos, acá 2 horas, acá 10 años. Puedes envejecer adentro de tu mente mientras en el plano de lo real sólo han pasado 10 horas. No recuerdo bien en qué parte de la interpretación de los sueños de Freud habla del tiempo en los sueños, de cómo una paciente tuvo un sueño larguísimo justo en dos segundos que es el tiempo en el que su cabeza se reclina hacia atrás y su nuca pega con la cabecera de la cama y despierta (la famosa patada en Inception). Y cuando toca con la cabecera le da tiempo suficiente para soñar toda una historia en donde al final le van a cortar la cabeza.

El final… ¿todo fue un sueño? ¿esa realidad que creíamos como realidad es otro nivel del sueño?

Varias pistas:

Mal (el superyo) cuestiona a Cobb en el nivel más bajo del inconciente, que leído psicoanaliticamente sería acaso el más real, ¿en verdad crees que una corporación te persigue? Hay por lo menos una escena en donde lo persiguen como si fuera el peor de los delincuentes, tal como las proyecciones del inconsciente (en la película llamado subconsciente) a sus soñantes.

Y por último: la escena de los niños, al final por fin se ven sus rostros, pero traen el mismísimo atuendo de las alucinaciones a lo largo de toda la película, tienen la misma edad, hace el mismo clima, el sol pega en el mismo ángulo y el tótem… que para colmo no es “su” tótem, o sea no sirve si alguien más lo toca, gira y gira y gira y sigue girando…

miércoles, julio 14, 2010

Nuevas imágenes en Red Nose Studio.
En mis audífonos suena de Ok Computer, hay algunos discos que me siguen llevando a los más recónditos espacios de mi adolescencia y de mi no tan adolescencia. Últimamente he pensado que Olallo Rubio dentro de diez años tendrá un programa que será como el universal de mi generación, jajajaja, pondrá puros éxitos de 1997, 1998, 1999, 2000, algo muy aventurado del 2005... Y será el Ok Computer, será el reload de Metallica, será incluso algo trasnochado pero claro, Nirvana, quizá Sublime, lo más viejo de The Offspring, System of a down, Deftones, Smashing Pumpkins, The verve, uuuff, si le da para varios programas y sus fans serán personas como yo. Seguro que me olvido de algunos grupos... bueno algo fresa pero de la época Oasis. La otra vez estaba comiendo en el sushi y me di cuenta que MTV clásico ya tienen rolas del 1997, creo que era algo de Blur. Bueno pasaron grandes cosas en 1997, también está el Ultra de Depeche Mode. En fin... me gustaría que existiera ese programa desde ahora.

sábado, julio 03, 2010

Últimamente sólo quisiera ponerme a tejer. Tejer me ayuda para acomodar los puntos en mi cabeza. Mi maestra me dijo: “No, Idalia, estás entrando en la cadena equivocada” Y me deshizo todo el tejido, comencé de nuevo y volví a entrar en la cadena equivocada. Durante la clase me pasó más de cuatro veces. No sabía qué estaba haciendo mal al principio porque estoy haciendo cuadrados para hacer una bolsa con puros cuadraditos, pero había algo mal porque me estaban quedando redondos y me estaban quedando cada vez más grandes, uno me quedó como una estrella y se lo regalé a Elsa en forma de pulsera.

Es así: Los cuadros tienen que ser del mismo tamaño y hay que tejer igual de apretado o igual de flojo pero igual. A mí me salían unos más apretados que otros, unos más grandes otros más pequeños. Y cuando Ale, mi maestra, me deshizo todo se dio cuenta que estaba entrando en la cadena equivocada. Desde ayer siento que entro en la cadena equivocada. Me siento cansada. No quería escribir desde hace una semana, pero hoy me he puesto a escribir algo que será una historia. Y escribí en mi libreta: “cuando estoy triste me gusta comer helados, me gustaría comer siempre helados aunque haga frío”. Estar triste es estar en la cadena equivocada, cuando uno quiere un cuadrado y sale un pentágono y en una de esas hasta me salió una espiral. Ale dijo: ¡guau! hasta aprendo de tus errores no sabía que así se tejía una espiral.

El miércoles pasado fui a clase pero por la tarde, y cuando llegué estaba Ale sentada sola frente a la mesa. No llegó nadie más y pasamos una hora platicando sobre libros porque le gusta leer novelas de terror. A las cinco llegó otra compañera. No la conocía se llama Dulce y su marido tiene una fábrica de pegamentos, como tembló por la madrugada toda la clase fue sobre el recuerdo traumático que tiene mi maestra del terremoto del ochenta y cinco, Dulce también quedó traumada porque frente a su edificio vio cómo se derrumbó el edificio de enfrente y todo por la ventana era humo.

Desde que soy niña escucho las historias sobre el terremoto. Sé que yo tenía un año y estaba en mi cuna en casa de mi abuela Lupe. Mi mamá me cargó en brazos y fuimos a la calle. No pasó nada en esa colonia. Mi mamá tenía que recoger sus tesis de licenciatura y mi abuela no la dejó salir, pero Checo dijo que no había estado tan fuerte y dijo que mi abuela era una exagerada.

El miércoles estuvimos solamente nosotras. Sentí feo porque estoy segura que hay veces que nadie llega a la clase de tejido y como no hay que pagar una mensualidad me imaginé a Ale sentada en la mesa redonda esperando a alguna alumna, me entró ese sentimiento horrendo de querer abrazar a Ale y decirle que la quería, pero es tonto pensar así.

Hoy estoy en el comedor, me traje mi computadora y estoy aquí sentada frente a la sala y desde aquí escucho el ruido que hace el refrigerador… ese ruido y estar sola en el comedor me hace sentir que de nuevo estoy en la cadena equivocada. Estuve leyendo “El certificado” de Isaac Bashevis Singer. Me gusta bastante, pongo unas frases que subrayé en mi libro:

Pensé que debía lavarme las manos. Mi padre solía decir que durante el sueño desciende sobre las personas un espíritu maligno cuyo nombre es Jetuma, y que por eso debemos lavarnos las manos al levantarnos de dormir.

Aunque tenía mis dudas acerca de los dogmas religiosos, conservaba el hábito de la plegaria. Recé para que el pequeño cuarto sin ventanas aún no hubiese sido alquilado, recordando al mismo tiempo las palabras de la Gemará: aquel que reza para cambiar un suceso que ya ha ocurrido, reza en vano, pues ni siquiera Dios puede hacer que el tiempo retroceda.

Ayer comencé a leer “La carretera” pensé que sería seleccionado por #1libro el círculo de lectura organizado por Twitter. Pero no fue así. El libro ganador fue “1984” de Orwell y ese libro ya lo leí y lo leí bastante bien, así que no me dan ganas de leer cómo le devoran las ratas la cara a Julia, es una imagen que no quiero volver a leer porque ya me dejó traumada desde entonces. Pero como me vale seguir el protocolo dije, bueno pues leo “La carretera”. El principio es frío, gris, abrumador, oscuro, desesperanzador, es demasiado denso el ambiente de esa novela y como ayer estaba entrando en la cadena equivocada supuse que ese también sería un error, pensé, pues ya entré en “El certificado” y mejor ahí me quedo. La verdad fue tan potente el inicio de “La carretera” que todavía resuena una frase que está muy al principio: “Olvidamos lo que queremos recordar y recordamos lo que queremos olvidar”. Qué tremenda frase, lo último me dejó helada. Es demasiado fuerte: recordamos lo que queremos olvidar. Lo mala onda es que una recuerda esas cosas horrendas que quisiera olvidar que por lo general quedan afuera de la escritura y que esos recuerdos son como ratas comiendo la cara de Julia.

“El certificado” tiene sus cosas agradables, sus citas sobre Spinoza, sus descripciones de Polonia, su auténtico escenario de principios del siglo veinte, podría decir que es una novela amable, quizá todo lo quisiera recordar y al final terminaré olvidándolo. Y ya. No tengo ganas de leer cosas que me vayan a deprimir o me vayan a perturbar o me vayan a dejar imágenes que no podré quitar de mi cabeza. Soy una ama de casa tejiendo cuadritos por qué tendría que releer a Orwell. Me sonrío cuando escribo la frase: soy una ama de casa. Ayer me escribió mi editora para decirme que ya está casi terminado el libro de “Checo” y que necesitaba una semblanza mía. Yo quería poner: Actualmente me dedico a tejer y a leer novelas. Pero Alberto me dijo que pusiera: Actualmente me especializo en Historia del Arte. Y eso puse aunque la verdad no es esa: me especializo en cadenitas, macizos, ganchos del número 4.5 y escuchar historias de otras amas de casa consolidadas que van a tejer conmigo. Y escuchar a esas señoras hace mi día.

Antes de ponerme a escribir todo esto no tenía más ganas que decir: últimamente me la he pasado tejiendo. Poner la foto y publicar. Pero como el Blogger se tardaba en cargar la foto dije bueno escribiré algo mientras carga la foto. De pronto se me ha soltado la mano con todo esto. Y la verdad es que la mano me la ha soltado el gancho y no la literatura en estos últimos días. Tengo que confesar que la tarde estuvo triste, pero la noche junto con mi vodka en las rocas pinta muy bien. Ya no estoy sola en el comedor: hace un momento llegó Alberto con su computadora y se sentó a mi lado, si estoy entrando en la cadena equivocada al menos no estoy entrando sola.

Buenas días a mis amigas más queridas: Grace, Paola, Elsa, Zaida y Georgina.

Quiero publicar que con cada una comparto cosas diferentes y eso me gusta. A veces me sorprende saber que son lectoras de este humilde blog de chocoaventuras.

Por cierto si pueden escuchar el nuevo material de Grace les dejo su SoundCloud no es sólo porque yo la quiera mucho de verdad que es muy buena

<3>

sábado, junio 19, 2010

Escribo porque la función de Toy Story 3 es hasta las diez y media y mientras estamos en el ocio. Por la mañana fuimos al mercado de Jamaica. Hermoso por todas partes. Compré plantas y flores Acapulco. Compré un kilo de lichis, plátanos, manzanas rojas y uvas verdes.

Regresamos y me puse a tejer.

Crónica breve de la clase de tejido.

El viernes pasado fue mi primer clase de tejido. La maestra se llama Alejandra. Muy buena onda y paciente. Todas nos sentamos alrededor de una mesa redonda y nos pusimos a tejer.

Se ve que Alejandra es master porque hasta las que llevaban un tejido hipercomplicado y que se ve que le saben a la tejida le hacían preguntas sobre los puntos. Alejandra comenzaba a contar si son 130 pues entonces deja tantos pero mejor deja unos extra porque sino el cuello te quedará corto. Hacía comentarios tan precisos que yo sin saber nada noté que le gira la piedra para los tejidos.

Junto con Elsa estuvimos escuchando historias de las más variadas. Disfruté escuchar sobre todo a una señora que se llama Mónica que llegó y saludó a todas de beso, incluyendo a las “nuevas”: Elsa y yo. Después se puso a platicar… Y entonces supe que Mónica tiene un esposo que es contador que trabaja en una empresa que construyen casa de interés social por la carretera que va hacia Querétaro. Me enteré también que tiene dos hijos, uno que se enoja mucho y puede ser violento, otro que es más calmado. Entraron a su casa a robar, afortunadamente –nos dijo- estaba mi hijo el más calmado, si no quién sabe que hubiera pasado. Los rateros, de lo más extraño, sacaron el chorizo y se lo comieron, no se llevaron la pantalla plana ni la computadora. Ataron de manos y pies a su hijo y a la señora que les ayuda. Después de platicarnos que se robaron una caja fuerte con 30 mil pesos ahorrados para el abogado de su mamá (¿?) y la colección de relojes de su marido que todos juntos valían más que el dinero ahorrado. Después comenzó a platicar de que su mejor amiga se murió y tenía miedo de que se le apareciera. Entonces todas hablaron de sus experiencias con los muertos. Una habló de su abuelita, otra de su mamá, y se regresó a que su mejor amiga estuvo presente y le tocó el brazo, “ella lo supo”. Después el tema giró a la comida, y después a que el marido de una piensa que tejer es sólo para viejitas. Y Mónica dijo que su marido se siente orgulloso de las cosas que ha tejido. Elsa y yo apenas comentamos cosas de forma individual porque al parecer la clase de tejido hace las veces de grupo de autoayuda. Me gusta. Y me cayó mejor Mónica porque dijo que Gaby Vargas es su escritora favorita. Es este tipo de mujer sin ninguna pose ni ninguna impostación al hablar las que admiro. Mónica se mostró así: tal como es, y creo que así deberíamos de ser siempre.

Fin de la crónica.

Hice de comer setas, calabacitas y zanahorias al teriyaqui con pollo. Después terminé de leer Tokio Blues, norwegian wood de Murakami, me puso triste sobre todo recordar que Frederik leyó este libro que habla sobre la ausencia que nos dejan los muertos. Estos muertos jóvenes. Triste… en ningún momento dice cómo inventar el sentido a la vida y en algunos momentos siempre es un callejón sin salida.

Mañana veré el partido de Brasil contra Costa de Marfil.

lunes, junio 07, 2010


Si no escribo ahora tal vez termine junio y este blog quede tan abandonado como las últimas semanas.
Hoy tengo cita en el SAT... qué horror, como dice mi amiga Elsa, aquí afuera las cosas están muy muy densas. Y sí. Voy a tramitar la firma electrónica para poder pagar mi tributo vía internet.
Estoy contenta porque se acercan mis primeras vacaciones desde que soy ama de casa, y las utilizaré para aprender a tejer, sí, ya me muero de impaciencia por hacerlo pero prometí esperar a que Elsa dejara el museo y pusiera en orden su vida. Este post debería titularlo "mi amiga Elsa y yo". Bueno haciendo homenaje a ella me acabo de acordar que la otra vez puso en el facebook si fueras un libro qué libro serías... Y bueno no falta quién dice que cómo un libro, que sería más bien una biblioteca, no sé por qué la gente tiene que sacar su lado snob en cualquier parte, sí, no faltó el que dijo que sería Rayuela, pero la verdad es que no creo que alguien pueda "ser" así de complicado. Me parece que yo sería algún libro de "Olivia". Es tan simple la vida de Olivia y su mente vuela tan rápido que no podría ser de otra manera. Además es un personaje que me cae muy bien. Yo sería "Olivia salva el circo".
Entre otras novedades estoy comenzando a dibujar. Tengo la idea de un libro para niños pero quisiera hacerlo todo yo sola, es una historia de gatos y está ubicada en el siglo xviii. Nada más he andando pensando en eso y haciendo varios bocetos.
Después cuando tenga un poco más de tiempo debería colocar un dibujito por aquí. La otra vez escribí un pequeño cuentito que le regalé a Alberto sobre cómo le cayó plaga a mi helecho y lo tuve que podar, pobrecillo. Pero lo cambié de lugar y ahora le pongo un paraguas por las mañanas para que no le dé el sol.
Las últimas noches Alberto y yo nos tomamos un vodka y pasamos horas platicando en la sala. Desde que llegó la alfombra roja se ha hecho más habitable ese espacio y estamos mucho tiempo ahí. Esos momentos no los cambiaría por nada, me hace muy feliz poder estar tomando un vodka en la alfombra y platicando miles de cosas.
Sigo leyendo la biografía que escribió Michael White de Galileo Galilei. La interrumpí porque me puse a leer varios libros que edita Castillo, entre ellos "El libro de todas las cosas", "Encantamiento", "La leyenda de Leonora"... pero ya, quiero regresar a 1580.
Así la vida por el momento.



jueves, mayo 20, 2010


¡Buenas noticias!
Hoy salimos Alberto y yo a comprar un helado y a dar la vuelta por coyoacán, cuando me encontré con la editora de Nostra y después de preguntarle varias veces por la persona que ilustrará el cuento de "Checo", por fin me dijo y me emocioné harto porque se trata de una persona que conozco bastante su trabajo y me gusta mucho.
Se llama Cecilia Varela y pueden ver parte de su trabajo en su blog.
¡Ya quiero ver cómo queda este libro! ¡me emociona mucho saber que Cecilia está involucrada con este libro! Me encanta.
Ah...



suspiro largo...
En un post pasado puse una foto de mi escritorio en donde aparece una postal de Cecilia, es un personaje encantador que tiene un suéter de nubes y sostiene una lonchera roja... al fondo, en el horizonte, se ve una casita y de la chimenea sale humo y en ese humo hay una nota musical. Amo esa postal...

miércoles, mayo 19, 2010

Hoy me voy al centro.
Estoy buscando.
Creo que siempre que esté buscando saldrán bien las cosas.
Además me puse unos pantalones negros que hacía rato no me ponía y son muy cómodos.
En este momento traigo mis audífonos y escucho un muy buen remix.
Próximamente crónicas del club de la araña o cómo hacerte ama de casa y al final del camino hacer una maestría en historia del arte.

¡A buscar al centro!

domingo, mayo 02, 2010

enviando pedacitos de cotidianidad...

Reconciliándome con los domingos.

Buen día de la semana.

Hace tanto calor que Alberto y yo nos mudamos con nuestras laptops al comedor. Tomamos cerveza Guinness y escribimos, echamos el chisme, brindamos, y además nuestro vecino Ciro no está así que disfrutamos de la tranquilidad en nuestra casa. Un lugar para estar horas y horas.

Varios acontecimientos que merecen mi felicidad: Nuevo refrigerador con un súper congelador en la parte de abajo, mucho espacio y muchas ganas de seguir cocinando ahora que tengo el Refri. Además de que en la semana me topé con una caja de discos viejos, entre ellos el Ok computer, un disco de Sarah McLachlan, Björk, Fiona Apple y cosas que huelen a 2004. Me encanta escuchar esa música y sentir eso, que esos pocos años han pasado dejando nuevas canciones, nuevas amistades y nuevos sentimientos. Estoy contenta, no sé lo siento cuando tecleo estas palabras, me siento bien.

Además: Nueva alfombra para la sala, de pelitos gruesos color ladrillo, se ve hermosa la sala, más linda que de costumbre. Pronto haremos un cambio de muebles. La alfombra café que tenía en la sala la pasé a la recamara y ahora se ve más acogedora la recámara.

Hoy fui al mercado con Alberto, hacía mucho calor pero todo está muy calmado. Compramos pescado para la semana, brocheta de pollo, calabacitas, zanahorias y un nuevo cochinito para seguir ahorrando. El pasado lo rompimos para irnos con nuestros ahorros a NY. Regresamos y me puse a cocinar: Brocheta de pollo con juliana de calabaza y zanahoria en salsa teriyaki; spaghetti al curry con hongos picados; y el ya famoso humus sin garbanza que hoy salió con sabor a ajo, tanto sabía ajo que hasta picaba. Me hace sentir bien cocinar. La otra vez le escribía a una amiga que con la cocina no hay falla. Yo me dedico a escribir y a estudiar, a veces no sabes si lo que haces es bueno, siempre habrá dudas, a veces pienso que no es tan importante, pero cuando hago de cocinar no cabe la duda, la comida no miente: o es insípida, o más o menos o en serio es algo delicioso. Hoy la comida estuvo superior. Me encanta comer cosas ricas que preparo yo misma. Además de que el nuevo reacomodo de la cocina la hace ver más grande y más amplia, estuve cocinando y sentí la armonía que se produce cuando no hay prisa y puedo cocinar y tomar una copa de vino… me encanta este lugar, me siento muy contenta. A veces hay que detener todo para disfrutar de lo que sucede, por eso lo escribo aquí, porque me encanta cocinar, me gusta mi refrigerador, me gusta la alfombra roja de la sala, me gusta tener cerveza Guinness para la comida.

Así deberían de ser los domingos.

Escuchando “Mile End”, Pulp, del soundtrack de Trainspotting

lunes, abril 26, 2010

También entre otras cosas ya No Estoy en Expresa tu calle. Amarga experiencia. Bonita la casa que hizo el Mother Monkey y los chicos de Tekné. El blog cambiará a otra cosa que todavía no se hace público, pero yo lo actualizaré cuando sea oportuno. En realidad todos los integrantes de Expresa tu calle se salieron. Me refiero a todos: Elia, Violeta, Blanca y yo. O sea que José Alfonso Salgado Cordero es auténticamente el llanero solitito, pero el muy chistoso manda mensajes por el Facebook diciendo cosas en voz de un "staff" inexistente porque en realidad ya solo está él. ¿Cómo pueden existir personas como este cuate que anden por el mundo así? ¿En dónde se denuncia a un cuate que quiere abusar del trabajo de las demás personas? Porque si del equipo que formó Expresa tu calle ya no está nadie en Expresa tu calle ¿por qué debe de seguir existiendo? O sea uno lo ve en las bandas de rock... si salen del grupo todos pues el que se queda tiene que hacer otra cosa pero no seguir usando el nombre de un grupo. Además él muy listito metió a concursar el grupo como si fuera solo él. Usando la imagen de la fachada del Mother Monkey y sin consultar el permiso del artista. Uff... qué cosa. Y cuando el Mother Monkey le dice qué onda ni pela, todavía miente y saca provecho de lo que se logró con una intervención, inflándola yo no sé hasta dónde.

Yo me salí personalmente porque es intolerable trabajar con una persona como José Salgado, es verdaderamente un horror. Luego me he dado cuenta que tiene varias personas que lo detestan. Estoy segura que ya ni sabe de dónde vienen los comentarios porque resulta que tiene fama de nefasto. Claro hasta que lo tuve que padecer. Pero ya no más.

Les anunció que todos los que estuvimos en Expresa tu calle formaremos parte de otra organización de intervención también en la ciudad de México pero incluyendo cualquier expresión artística cuando tenga el blog se los anunciaré.

Este post se puede llamar de cómo odiar a una persona.

No pensaba quedarme callada.

Que el google sepa quién es este canalla.

A veces quiero muchas cosas. Cuando quieres muchas cosas por lo general todo se soluciona tomando un vaso con agua. La sed se aplaca en todos los sentidos.
Ayer compré un refrigerador con Alberto. Es una gran decisión comprar un refrigerador, además los hay de lo más variado. Pero cuando vas a una tienda grande todo es bonito y veo un sillón y lo quiero y veo una alfombra y la quiero, y es horrible... es cuando pienso porque no siento lo que me pasa cuando voy al superama y el carrito no funciona bien, a veces no necesitas más que tortillinas y queso y ya. Adiós.
Pero ayer fue el refrigerador, que la verdad me encantó que tuviera el congelador en la parte de abajo y no de arriba. Luego convencí a Alberto de comprarse una Macbook pro como no quiso yo se la compré y así se fueron las regalías del cuento que saldrá en Nostra. ¿Cómo será el cuento de Nostra?
No lo sé.
Misterio.
Ni siquiera sé quién es el ilustrador.
Que por cierto les dejo la convocatoria del siguiente concurso. El álbum ilustrado quedó desierto y si yo fuera Oliver Jeffers metería algún cuento ilustrado porque el monto es de 20 000 dólares.
Nada mal.
Es cuando me doy cuenta que quiero todo. Quiero ya ver el cuento de Checo, quiero terminar de escribir la novela, quiero aprender a dibujar, quiero sellitos y tener colores y hacer recortes y quiero ser más cursi de lo que ya soy. Jajaja.


domingo, abril 18, 2010




Ayer escribí un largo mail. Hacía tiempo que no escribía una carta tan larga, me recordó las distintas personas con las que mantuve una correspondencia por correo electrónico. El caso es que en esa carta le platiqué a mi amiga sobre NY. Le dije que quizá lo más bonito que había comprado era una azucarera en forma de arlequín de circo. Cuando la veo en la cocina no puedo dejar de sonreír. Además tiene forma de pirinola y se le puede dar vueltas.
¿Cómo es posible que no ame con locura esa pirinolilla llena de azúcar?
Estoy contenta.
En tres días es mi cumpleaños número 26. Y me gustan mucho los años par. Pienso festejar comiendo pizza y jugando dominó.
Comienzo el año junto con el día del libro.
El viernes se escribirá un libro colectivo en la explanada de Antropología. Lo comienza Xavier Velasco a las 10:30, a mí me toca escribir a las 11:30 y se termina a las 7 de la noche.
Será un honor estar por allá.
Los que puedan ir son bienvenidos. Además al mismo tiempo habrá personas del ilustradero dándole rostro a lo que se escriba. Oh emoción (!!!)
Por acá les dejo el cartel:

miércoles, abril 14, 2010

Mmmm…

Hoy de vuelta a la cocina.

Vino mi amiga Grace y nos fuimos al mercado. Compramos un paquete de setas, dos calabazas, una cebolla, unos ajos, limones, un pepino, puré de tomate, crema y un paquete de spaghetti. Nunca sabes lo que se puede llegar a preparar con tan pocos ingredientes.

Regresamos, nos pusimos los mandiles y a cocinar.

Fue de lo más ameno estar cocinando con Grace.

Grace. Te quiero.

Picando cebolla, picando juliana de calabaza.

Hice el Humus, con la receta de Sukabumi pero sin ponerle la garbanza, y quedó delicioso, lo comimos con bastones de pepino.

Nunca había hecho la salsa de curry.

Pero ayer me llegó mi habitual correo de Javi recetas y venía la receta "Carbonara al curry". Se me antojó y como tengo un botecito de curry que nunca he utilizado pensé en hacerlo, aunque siempre me entra el temor de hacer una receta así nada más siguiendo la receta. Pero Grace también se animó y no tuvo miedo. Nos quedó delicioso, quedó la salsa en un estado superior. Con todo y que se me olvidó poner primero la cebolla, la pusimos a sofreír a parte en un sartén y luego le echamos el puré de tomate y la crema y el curry y luego los espaguetis, todo quedó perfecto.

Al mismo tiempo Grace cocinó las setas con las calabazas en salsa teriyaki y salsa de soya para hacer los rollos de verano. Y quedaron como si un auténtico chino los hubiera cocinado. Además de que Grace aprendió a hacer el envoltorio del rollito como toda una profesional.

El rollito feo se lo comió ella. Je je.

Cocinar relaja la mente, en serio que sí. Además nos repartimos muy bien las labores, estuvimos coordinadas y se sintió la armonía en los excelentes platillos.

Me parece increíble que nos hayan quedado los platillos muy pero muy ricos. Acordarme me emociona, soy cursi, me emociono por el curry de la tarde, me emociono por los rollitos de verano, me emociona compartir recetas con mi amiga y Heigh ho! With a Rowley Powley, will you give us a song?

En serio, el curry, el humus, los rollitos (!!!!!!) acompañado con vino tinto.

Hasta pensamos que podríamos poner un negocio de cocina para llevar.

Fantaseamos un rato.

Toqué una cajita musical.

Comimos un chocolate del centro de la mesa.

CocoRosie, Pastelito de chocolate, Té de cereza negra,

so there was an end of one, two, three

Salud!

jueves, marzo 25, 2010

NY


Si quieres ver el mundo en una ciudad sólo podría ser en Nueva York.
He caminado durante tres días, como si la vida se me fuera en recorrer cada calle de la ciudad.
Ayer.
Tomamos la línea N hasta Canal Street y caminamos toda la calle de Broadway hasta Union Square. Descubrimos un mercado de comida orgánica en todo Union Square, un lugar muy agradable. El sol salió y nos calentaba el rostro, el aire está helado. Visitamos Strand, una librería de saldos y de libros viejos de cuatro pisos. Fue increíble. Adquisiciones de las más variadas.
"El libro de los seres imaginarios" de Borges ilustrado por Peter Sis. OH sí. "Probudit!" de Chris Van Allsburg. "Madlenka" de Peter Sis. "Where the wild thing are" en inglés, de Sendak, lo tenía en español. Y uno que me encanta el trabajo y les recomiendo visiten su blog: "Here comes the Gargabe Barge" de Jonah Winter y Red Nose Studio. Pero lo mejor de todo fue: "The Oxford Diccionary of Nursery Rhymes" de Iona and Peter Opie. Es la joya de las joyas. Vienen canciones para niños desde que se comenzaron a escribir en el siglo xviii: "Mary, Mary, quite contrary, How does your garden grow? With silver bells and cockle shells, And pretty maids all in a row". Visitamos también la famosa librería Barnes and Nobel en donde tenían todos estos libros pero más caros. Me compré unos lápices Graphite Stick.
Tomamos el metro de regreso a Canal y caminamos hasta Manhattan Bridge y cerca de ahí comimos en un restaurante de comida malaya. Muy rico, demasiado rico. Pero sirven muchísimo así que salimos con una bolsa de comida para llevar. Caminamos por Canal Street hasta City Hall y bajamos por Church St hasta llegar a la Zona Cero WTC. De ahí caminamos hacia el Brooklyn Bridge y lo cruzamos, del otro lado tomamos el metro y subimos hasta Washington Square Park. Nos metimos a un restaurante de comida Thai y tomamos mojitos de lichi. Regresamos al hotel tomando la E hasta Queens Plaza.
Llegamos molidos.
Alberto me hizo un masaje en los pies. Mmmm...
Hoy.
Alberto tiró el chocolate sobre el edredón... la tragedia. El edredón blanco y puro y el chocolate todo café... Medio que lo lavamos porque nuestro instinto de culpa nos llevó a hacerlo. Así que todo el edredón en el baño y lavando en el lavabo. Cosas que suceden.
Hoy volvimos a Canal St. Me corté el cabello en Laicale. Estuvo caro el corte, pero no me lo cortaba desde Buenos Aires. Así que valió la pena. Me lo cortó una chica japonesa: Takako. Hablamos sobre Japón. Le dije que había estado allá. Y me preguntó qué fue lo que más me había gustado y le dije que el Okonomiyaki. Le sorprendió y me recomendó un lugar aquí en NY para comer Okanomiyaki. Así que mañana iremos. Después del corte, caminamos sobre Lafayette hasta Washington Square, comimos en el restaurante Thai de los mojitos. Bajamos por Broadway callejeando por todo el Soho. Tomamos la línea F y subimos hacia Rockefeller Center. Nos trepamos hasta la punta y sacamos fotos desde ahí. Vi por primera vez Central Park, fue muy bello. No hacía frío.
Nos tomamos una copa de vino, y seguimos caminando hacia Times Square. Ahí tuve mis 15 segundos de fama. Nos quedamos más de una hora viendo pasar a la gente, tomarse fotos, vi pasar el camión de los bomberos en una emergencia, gossips girls en carros negros, vapor saliendo de las coladeras. Todo fue perfecto. Regresamos a casa después de ver a los Meetles cantando covers de los Beetles adentro del metro.
Me duelen los pies. Pero NY espera. Mañana el MoMa.


jueves, marzo 18, 2010

fonca

Por si les interesa... a mí sí que me interesa harto, la convocatoria de Jóvenes Creadores, entiéndase "jóvenes" de 18 a 34 años cumplidos al 30 de abril, ya está abierta y en línea.
Varias oportunidades para obtener una buena beca y seguir escribiendo.
No sólo es para escritores, es para artistas plásticos, músicos, dramaturgos, coreógrafos, etcétera.

miércoles, marzo 10, 2010

Escritorio

Ayer me puse a escombrar mi escritorio. La colección de lápices que voy comprando por todas partes los acomodé en un sólo lugar. Y me gusta ver el sitio en el que trabajo con más orden, eso me anima los días. Y mientras a escribir.

jueves, marzo 04, 2010

Pizza

Esta semana fue el último curso de Sukabumi. ¿Cuándo habrá otro? Nadie lo sabe. Quizá no vuelvan este año, quizá lo único que nos queda es ver la receta en Internet y hablar por celular con Oscar para pedir su auxilio. Debería de existir el asterisco Sukabumi. Oh tristeza. Esto confirma que todo lo bueno en la vida termina tarde o temprano y que siempre hay dos caminos y en este caso se acaba de cerrar el camino que lleva a la calle de Tajín los martes por la noche. Así que es oficial que este post se convierte en la última crónica del curso primavera-verano.

El martes pasado hicimos pizzas. Todo mundo conoce una pizza, pero esa es la magia de ir a Sukabumi: vas a que te presenten con una pizza. Y a pesar de que por años uno ha comido pizza de pronto es una sorpresa encontrarse con la harina, con la levadura y la salsa de jitomate.

Pavol comenzó la clase preguntando “¿Todos conocen la pizza?”

Y aunque suena un poco ridícula la pregunta, es bien curioso pero creo que hasta el día de ayer que preparé pizza con Isolda no conocía del todo a la pizza. Si no tienes la harina con agua pegada entre tus dedos, si no sientes el ritmo que adquiere una bolita y comienza a crecer una masa y esa masa hay que moldearla con las manos… entonces no conoces del todo la pizza. Además no conocía el sabor del queso roquefort con durazno y hasta ayer no había probado la pizza hecha con harina integral. Ante la pregunta obvia de Pavol podría decir que mi conocimiento sobre la pizza era bastante mediocre y superficial.

Ayer cocinamos la pizza Sukabumi en casa de mi hermana. Como también hicimos Tiramisú de fresas a la naranja, nos dividimos las actividades. Primero Isolda se puso a cernir la harina (que era integral y que como somos bien neofitas no lo supimos hasta casi el final). Isolda pensó que el salvado eran cositas que había que quitarle a la harina, y afortunadamente le quitamos el salvado sino nuestra pizza hubiera sido una suerte de All Bran con queso y salsa de jitomate. Le echamos la levadura y la removimos con poquita agua, la dejamos reposar y luego nos tocamos las manos para ver cuál tenía las manos más calientes porque es más fácil hacer la masa. Y yo me saqué la rifa de la masa.

Y no sabes qué es la pizza hasta que comienzas a hacer la masa y pasan cinco y pasan diez y pasa media hora y la masa sigue medio cuarteándose y así uno tiene que seguir dándole una y otra y otra vez... creo que es más rudo el trabajo cuando es harina integral pero puede que sea un mito. Isolda me dijo “ay pero si ayer no se veía tan difícil”. Pues sí como ninguna de nosotras amasamos, pobre señora a la que le tocó. Y nos reímos un rato de cómo Pavol le decía, “mmm… ya está chido pero todavía le falta un poco más”. Y la señora ya estaba medio harta pero tuvo que seguir. Ja ja ja ja, le costó más trabajo porque la amasó sentada.

Primero se cierne la harina. Después se hace un hoyito en medio de la masa y se echa un sobrecito de levadura. Se le pone poca agua y se remueve con el dedo como si hiciéramos un atole. Se tapa con un trapo húmedo y se deja reposar un rato. Ya pasado el rato se revuelve con toda la demás masa y se va agregando agua para seguir amasando. Y de este punto en adelante uno se puede quedar un rato considerable amasando...

Mientras se amasa y más si se tiene una hermana cocinando al mismo tiempo pues se puede hacer un humus para ir picando y se puede hacer la salsa de jitomate que pondremos en la pizza. Ayer hubo tiempo de sobra así que Isolda se metió a la página de Sukabumi y preparó el Tiramisú de fresas a la naranja.

Al final terminamos comiendo pizza a las cinco de la tarde y tiramisú a las seis, pero todo muy rico. El humus se acabó antes de que saliera la pizza, así que de las dos pizzas que hicimos sobró media pizza porque ya se habían llenado de humus y pitas. El Tiramisú sabe mejor si se deja reposar a las fresas en el jugo de naranja por más de una hora como sucedió ayer.

Frases célebres en Sukabumi:

“Todo queso roquefort es queso azul, pero no todo queso azul es queso roquefort”.

“La otra vez estuve haciendo cuentas y me di cuenta que en mi vida he hecho cerca de 12 000 pizzas”.

“La masa de la pizza cruda no se come porque la levadura se pone viva y se comienza a inflar generando parásitos que hacen mucho daño al estómago”.

“No hay que atascar de ingredientes a la pizza no es una torta”.

“Si ponemos mucha salsa de jitomate corremos el riesgo de que la masa se rompa”.

Final feliz en el curso de Sukabumi:

Abrimos una botella de vino, brindamos y comimos pizza. Me doy cuenta que hablamos de nuestras compostas como si se tratara de niños chiquitos, los cuidados que deben tener, su alimentación, lo que tal vez les pueda hacer daño. Y claro Margoth es la que sabe todo y da consejos sobre el mantenimiento de nuestras compostas.

Final sorpresa: Margoth resultó conocer a Frederik, antiguo lector de este blog. Su recuerdo estuvo en esa pequeña felicidad que compartimos el martes pasado.

¡Gracias Sukabumi!

No me puedo quejar acabo de cumplir uno de mis propósitos de año nuevo: tomar cursos de cocina. Y terminé hasta con una composta llamada Sukabumi.

Los extrañaré.