miércoles, febrero 07, 2007

Santi


Nunca sabemos si caerá la última ficha, pero a veces cae.
Lo siento mucho.

3 comentarios:

Casiopea dijo...

Querida Marie:
¿Por qué será que la palabra dolor, es tan corta para algo tan grande? pain, sorrow, no sé más idiomas, pero sigue estando corta, no me había dado cuenta de que usamos una palabra de cinco letras, para un sentimiento que puede llenar miles de hojas tratando de describirlo.
Santi, que sin sentido, que ilógica parece la vida.

Anónimo dijo...

Leo lo que dice Casiopea, sus palabras me tiemblan en el corazón. Qué chiquita de verdad es esa palabra que te borra la vida en un segundo. Leo el nombre que está al final del escrito, lo acaricio con suavidad, cada letra, cada curva, cada línea, y me doy cuenta de que al mismo tiempo quisiera desgastarla para que se acabe y es tan inútil. Siempre pensé en el poder de las palabras, y ahora me doy cuenta de que sólo son agua que se te escapa por entre los poros y se desparraman incontenibles porque no caen a ningún lado. Apenas puedo respirar porque ese nombre se me atora en el corazón. Y escribo porque no puedo con esto. Qué absurdo todo esto.

Hipatia de Alejandría dijo...

Un recuerdo precioso... Hasta ahora solo eran palabras y dolor. Me has regalado una imagen bellísima.