lunes, enero 22, 2007



Dormí toda la mañana y toda la tarde hasta las seis cuarenta, más o menos. No me había dado cuenta que una de las tantas cobijas que tengo en el closet para dormir la siesta, es de San Diego Chargers. Hoy me cubrí con esa, que es muy viejita y tiene los colores del amarillo muy desgastados. Pero el azul es hermoso y la textura es deliciosa.




1 comentario:

Anónimo dijo...

Que envidia Marie, poder dormir así, claro! sobre todo cuando se acumula el cansancio, porque la verdad yo pienso que durmiendo me puedo perder de cosas muy buenas, y hasta he sacado la cuenta de cuantas horas en realidad he vivido despierta, por decirlo de alguna manera, en toda mi vida, y entonces resulta que de esta cuenta, soy una adolescente despierta.