domingo, marzo 18, 2007

¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora ya consideradas como monedas, sino como metal.

Nietzsche


Pero podría ser cualquier lugar en el que yo quepa,

un lavabo

una silla

un librero...

Podría ser escribir.

Ya sé que no me puedo esconder del domingo, ni simular la ausencia que me provoca en el fondo de mí.

Y luego. A veces siento que algunos días me dan dolor de caballo. Mañana es como otro domingo, algo similar porque no hay labores, no hay nada que hacer —aparentemente—, en realidad hay muchas cosas pero ningún tipo de ánimo.

Me prometí a mí misma no escribir triste. No sé. Estoy harta de quejarme. De verdad. A veces siento que cualquier palabra es una queja. Y ya no. Ya no.

Por lo menos hasta algún punto me prometo siempre la vanidad de ser feliz con alguna cosa mínima. Incluso esconderme en un baño que tiene una puerta hacia un patio con bicicletas. O ponerme los lentes que compré por cinco pesos y no le he cambiado las micas. Veo todo desenfocado y sé que hace daño, pero de esta manera veo todo como una fotografía borrosa y me tiene sin cuidado ir así, me quito de encima las miradas de desdén que hay por todas partes. Más bien traer los lentes puestos me hacen ver que en verdad todo tiene un tinte absurdo de ser. Cada movimiento me permite fingir que las cosas son de otro modo.

No me gusta saber de las verdades.

Hace tiempo le dije a Andenken, a mí me gusta que me doren la píldora, de esta manera soy más feliz.

Y sigo creyendo lo mismo.

5 comentarios:

Hipatia de Alejandría dijo...

Hola Marie:
Hay una frase que para mí tiene mucho sentido: "La Naturaleza empuja a la Vida y ésta a nosotros; y los empujones crean confusión".
El tedio es una fase de confusión que se instala en períodos de nuestra vida. Muchas veces nos crea desazón. Piensa que nos "han" instalado en el mundo, nos han entregado un proyecto lleno de creencias y de ideas; cuando nosotros mismos somos los artesanos que generamos nuestras propias ideas, y fabricamos nuestra vida de acuerdo con ellas, empiezan los choques. Vivir no solo es hacer las cosas que nos permiten sobrevivir, es un trabajo interno en el que todo el tiempo estamos recibiendo datos propios e íntimos, a los que debemos hacer hueco para que se instalen en nuestra existencia.
Te mado un saludo desde las estrellas, desde donde todo lo que afecta se ve más pequeño.

Casiopea dijo...

Querida Marie, no se como relacionas domingos y verdades, tal vez porque tienes tiempo en este tipo de días para reflexionar en esto.
Yo no soporto las mentiras, ni que me doren la píldora, me siento estafada, tal vez por eso estudié ciencias porque busco verdades, desde niña las buscaba, buscaba la verdad sobre mi padre.
Ahora que estoy estudiando fotografía, se habla de las mentiras de las fotos, no quiero buscar mentiras, en el fondo también sigo buscando verdades.
Tampoco soporto a todas esas personas que mienten sobre su condición y buscan ser algo que no son, tal vez porque la realidad es demasiado pobre según ellas, buscan ser algo a través de posiciones con títulos, con posesiones, con amigos y contactos, ser amigo de alguién "importante" es sinónimo de valer más que el resto de los mortales.
Si como dice Hipatia todo esto se ve desde las estrellas, me parece que es algo muy rídiculo, un montón de seres pequeñitos en un planeta insignificante tratando de engañarse unos a otros.

Anónimo dijo...

Marie:
en serio que eres provocadora profesional. Dorar la píldora, qué imagen tan triste. No podría hacerlo aunque quisiera. No ceeo mucho en las verdades, en este punto estamos de acuerdo con el inconmensurable Nietzsche, pero a pesar de que esas verdades no sean más que perspectivas, ¿no crees que es preferible buscar lo incómodo que esa comodidad mortecina en la que todos se acomodan? Estoy convencido de que en el mundo nos acomodamos y que lo que buscamos en el fondo de nuestra existencia es la seguridad, como si ésta viniera del cielo. Sí, de las estrellas viene nuestro tamaño, Que est ce que le homme dans le infini?, decía Pascal.
Poco, muy poco, no quiero desanimarte, pero esto es lo que somos, algo más que vivimos por sólo querer ser felices y esto también, un poco, sólo un poco. Por esto no estoy muy agusto oensando que podría ser cualquier cosa como un lavabo, una silla o un librero. Es cierto que uno se puede "sentir" cualquier cosa, como una cucaracha, según Kafka, pero ser cualquier cosa, mmmm, no estoy tan seguro, sí, al menos ¿por qué no apostar por ser un ser humano?

Marie de Laos dijo...

Oh Dios.

Anónimo dijo...

hola? un saludo-
llegue a tu blog por azares, y me detuve en esa foto de "el canto". sucede que soy artista gráfico- plástico y me preguntaba si esa foto la tomaste tu y si es aquí en el DF. no soy fotógrafo mas bien soy un buscador de fotografías intentando combinar mis propias memorias a cerca de la ciudad y los lugares que frecuento con lugares en los que no he estado, algunas las tomo yo otras las "tomo" prestadas pero la idea es que pueda entrar en contacto con los lugares de dónde son para generar un mapa mental de experiencias comunes y que a partir de lo visual nos resultan familiares y acogedoras a pesar de lograr reconocer que ciertos lugares nos son completamente ajenos.
una muestra:

http://viewmorepics.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewPicture&friendID=369723814&albumId=555091

me gusto tu blog, muy interesante lo que escribes. Me gustaría saber dónde es ese lugar (el de la foto)
gracias.

Jogual